Los llamados fondos monetarios no solo operan en el mercado más grande y antiguo de todos, sino que se han convertido en la clave de los mercados financieros. Son, podría decirse, como el aceite que engrasa todo el enorme engranaje que son los mercados financieros. Así, como se ocupan de los activos a muy corto plazo, como bonos de los gobiernos o deuda corporativa de primer nivel, brinda a sus clientes una alternativa líquida al efectivo. Aunque siempre con un mismo objetivo: la de preservar el capital. De hecho, cualquier interés sobre los activos de la cartera se distribuye a los inversores en el día a través del pago de dividendos, dejando el precio de las acciones sin cambios.
Pero ese funcionamiento falló durante algún tiempo, ya que con los tipos de interés en negativo hizo que no hubiera intereses que repartir. Una de las opciones que se tomaron entonces fue la de permitir que los fondos monetarios cancelaran sus acciones para sortear ese inconveniente. Así, los activos de las acciones canceladas se dividían asegurando que su valor por acción se mantuviera estable. Aquellas facilidades estuvieron operativas por varios años, aunque parece que ya no hacen falta. La subida de tipos vertical perpetrada hace algunos meses por los Bancos Centrales, especialmente la Reserva Federal (FED) y el Banco Central Europeo (BCE) volvió a poner en el mapa a este tipo de vehículos.
En todo caso, como cualquier otro producto financiero, antes de invertir en un fondo monetario siempre es una buena decisión recurrir al asesoramiento financiero profesional para identificar cómo construir una cartera diversificada que responda a nuestro perfil de riesgo y a nuestros objetivos a largo plazo.
¿Qué es un Fondo Monetario?
Un fondo monetario es un tipo de fondo de inversión que se especializa en valores de deuda de muy corto plazo y alta liquidez. Estos fondos invierten en instrumentos del mercado monetario, como bonos del tesoro, papel comercial, certificados de depósito y otros valores que ofrecen menores riesgos y una liquidez casi inmediata. La principal ventaja de los fondos monetarios es su estabilidad; el valor de la unidad de participación en estos fondos tiende a ser muy estable.
La clave está en que los fondos monetarios invierten en instrumentos de muy corto plazo, ya que si se superan los seis meses de duración por lo general se entiende que esos fondos ya no son monetarios, sino un tipo especial de ellos o directamente de renta fija.
Así, para Morningstar, toda una referencia en el sector, los fondos monetarios son aquellos que están gestionados de forma activa de tal manera que invierten la práctica totalidad de sus activos en el mercado monetario o en instrumentos de dinero, pero que también usan derivados que les permiten incrementar su rentabilidad. Mientras, Lipper, la otra gran referencia informativa sobre fondos, va un poco más allá y engloba también a aquellos que no solo invierten estratégicamente en el mercado monetario, sino también en instrumentos con una vida residual de hasta 12 meses.
¿Cómo Funciona un Fondo Monetario?
El objetivo de un fondo monetario es proporcionar a los inversores una opción de ahorro que ofrezca seguridad y accesibilidad rápida a sus fondos, lo que lo hace ideal para el manejo de la liquidez o para guardar fondos de emergencia. Los rendimientos de estos fondos, aunque generalmente más bajos en comparación con otros tipos de fondos de inversión, tienden a ser superiores a los de las cuentas de ahorro tradicionales.
En términos de funcionamiento, cuando un inversor compra participaciones en un fondo monetario, el dinero se invierte en el conjunto de activos del fondo. Los rendimientos se generan a partir de los intereses que producen estos activos. Debido a la naturaleza de los instrumentos en los que invierten, los fondos monetarios suelen ofrecer menores retornos pero con un nivel correspondientemente bajo de riesgo. Estos fondos son una opción popular para los inversores que buscan preservar el capital y necesitan acceso rápido a su dinero.
¿Por Qué Invertir en Fondos Monetarios?
Invertir en fondos monetarios ofrece varias ventajas clave que los hacen atractivos para ciertos tipos de inversores. Aquí detallamos algunas razones por las cuales podrías considerar invertir en este tipo de fondos:
- Seguridad: Los fondos monetarios invierten en instrumentos de deuda de muy corto plazo y alta calidad crediticia, lo que reduce significativamente el riesgo de pérdida de capital. Esta seguridad los hace ideales para inversores conservadores o para aquellos que necesitan preservar el capital mientras generan algún retorno.
- Liquidez: Estos fondos ofrecen alta liquidez, lo que significa que puedes acceder a tu dinero casi de inmediato sin penalizaciones significativas. Esta característica es especialmente útil para quienes requieren tener fondos disponibles para oportunidades de inversión de corto plazo o para cubrir necesidades financieras inesperadas.
- Estabilidad de valor: A diferencia de otros tipos de fondos de inversión, los fondos monetarios tienen una menor volatilidad en el valor de sus participaciones. Esto se debe a que los instrumentos en los que invierten son de corto plazo y menos susceptibles a las fluctuaciones del mercado.
- Rendimientos superiores a alternativas de ahorro: Aunque los rendimientos de los fondos monetarios generalmente no son tan altos como los de otros tipos de fondos de inversión, tienden a ofrecer mejores tasas de interés que las cuentas de ahorro tradicionales o los depósitos a plazo, lo que los hace atractivos para mejorar el rendimiento de tus ahorros sin asumir riesgos significativos.
- Simplicidad y accesibilidad: Muchos fondos monetarios no requieren una inversión inicial grande, lo que los hace accesibles a una amplia gama de inversores. Además, la gestión de estos fondos suele ser pasiva, lo que reduce las comisiones de gestión y simplifica el proceso de inversión para el inversor.
Estas características hacen que los fondos monetarios sean una opción prudente para los inversores que desean mantener su capital seguro mientras generan ingresos de manera estable, especialmente en periodos de incertidumbre económica o cuando las tasas de interés del mercado son particularmente bajas.
¿Qué Rentabilidades Tienen los Fondos Monetarios?
La rentabilidad de los fondos monetarios, aunque generalmente más baja que la de otros tipos de fondos de inversión, varía según las condiciones del mercado y los instrumentos específicos en los que el fondo invierte. Estos fondos se centran en la seguridad y la liquidez, por lo que su rendimiento tiende a ser modesto pero más estable que el de fondos que invierten en activos de mayor riesgo.
- Bajas tasas de interés: Los fondos monetarios suelen reflejar las tasas de interés del mercado. Cuando las tasas son bajas, como ha ocurrido en muchos mercados durante períodos prolongados recientemente, los rendimientos de estos fondos también son bajos. Por ejemplo, en entornos de tasas de interés cercanas a cero, no es inusual que los rendimientos anuales de los fondos monetarios sean de menos del 1%.
- Influencia de las condiciones del mercado: Los rendimientos de los fondos monetarios pueden mejorar cuando las tasas de interés suben, ya que los instrumentos de corto plazo en los que invierten estos fondos se reajustan rápidamente a las nuevas tasas. Sin embargo, este tipo de fondos está diseñado para evitar grandes fluctuaciones, por lo que incluso en un mercado de tasas crecientes, sus rendimientos no suelen experimentar incrementos drásticos.
- Comparación con otras opciones de inversión: A pesar de sus modestos rendimientos, los fondos monetarios pueden ser más atractivos que otras opciones de ahorro como las cuentas corrientes o de ahorro, que frecuentemente ofrecen rendimientos aún más bajos. Esto los convierte en una opción viable para inversores que buscan un lugar seguro para estacionar fondos con la posibilidad de obtener un rendimiento ligeramente superior al de las cuentas bancarias tradicionales.
En resumen, mientras que los fondos monetarios no ofrecen altas rentabilidades, su valor reside en la seguridad del capital y la liquidez que proporcionan. Son ideales para inversores que buscan minimizar el riesgo y necesitan acceso inmediato a su dinero, más que para aquellos que buscan maximizar el rendimiento de sus inversiones.
La Letra Pequeña de la Rentabilidad de los Fondos Monetarios
Pese a esa correlación, que ha demostrado distintos trabajos (como este de la CNMV), la rentabilidad ha sido también muy distintas por periodos y por tipo de fondos monetarios. Hasta 2008, que saltó la crisis, la rentabilidad de los fondos monetarios, que invertían en activos monetarios españoles, era inferior a aquellos con vocación internacional. “Destacan las rentabilidades extremas conseguidas por los fondos con vocación internacional (todos están enfocados al mercado norteamericano)”, explica el regulador.
Una de las razones es el pequeño tamaño del mercado monetario español. También por el tratamiento legal de los mismos. Según el Banco de España, el saldo vivo de los valores distintos de acciones emitidos en España a corto plazo supone el 9,2% del mercado europeo (el 9,0% de los valores privados y el 9,6% de los valores públicos). “Esto puede explicar en parte la reducida dispersión de la rentabilidad de los fondos monetarios domiciliados en España, al igual que pueden influir las restricciones legales de la definición de fondo monetario que reducen, en mayor o en menor medida, el número de valores en los que pueden invertir”, concluye el regulador.
Una Nueva Etapa Para los Fondos Monetarios
Pero aquello cambiaría a la postre. A medida que la inflación languidecía, empujada por la caída del precio de la energía en todas sus variantes, los bancos centrales se lanzaron a reducir los tipos de interés. Así, tras años tumbar el valor del dinero, para 2016 los tipos en la eurozona se sumergieron en el terreno negativos, lo que provocó que por primera vez el mercado monetario registrase pérdidas.
Tome, por ejemplo, el caso del Amundi Cash Corporate, uno de los mejores del mercado, cuya rentabilidad fue menguando a medida que los tipos bajaban. En 2014, el vehículo de inversión registró una rentabilidad del 0,46%, un año después fue del 0,21%, mientras que ya en 2016 fue prácticamente cero y en 2017 acabó un -0,17%. Esa tendencia a la baja la siguió prácticamente todo el sector.
Lo anterior, que no parece tan grave puede provocar daños importantes al sistema financiero. Al fin y al cabo, un fondo monetario es similar a un depósito, aunque algo más sofisticado, ya que se vende a cualquier tipo de clientes porque su riesgo es de 1 sobre 6, siendo el 1 el más bajo, según la clasificación de la CNMV.
¿Qué Riesgos Tienen los Fondos Monetarios?
A pesar de que los fondos monetarios son considerados inversiones de bajo riesgo, no están completamente exentos de riesgos. Aquí te explicamos algunos de los riesgos principales asociados con estos fondos:
- Riesgo de crédito: Aunque los fondos monetarios invierten en instrumentos considerados seguros, existe el riesgo de que el emisor del instrumento de deuda no pueda cumplir con sus obligaciones financieras. Esto puede llevar a una pérdida de capital o a una disminución en los rendimientos esperados.
- Riesgo de tasa de interés: Los fondos monetarios son sensibles a los cambios en las tasas de interés. Cuando las tasas de interés aumentan, el valor de los instrumentos de deuda de corto plazo en los que invierten estos fondos puede disminuir, afectando negativamente el valor liquidativo del fondo.
- Riesgo de liquidez: Aunque generalmente los fondos monetarios ofrecen alta liquidez, en situaciones de mercado extremas, puede haber momentos en los que la liquidez se vea reducida. Esto podría dificultar la venta de activos del fondo sin incurrir en pérdidas.
- Riesgo de reinversión: Este riesgo ocurre cuando los intereses o el principal de los instrumentos del fondo se deben reinvertir en un entorno de tasas más bajas, lo que podría reducir los ingresos futuros del fondo.
- Inflación: Los fondos monetarios generalmente ofrecen rendimientos bajos, que a veces pueden ser inferiores a la tasa de inflación. Esto significa que el poder adquisitivo del dinero invertido en el fondo puede disminuir con el tiempo si la inflación supera los rendimientos generados por el fondo.
El 15 de enero de 2009, un comité de dirección del Grupo de los Treinta, un selecto club formado por actuales y anterior banqueros centrales, presidentes de bancos y académicos de primer nivel, publicó el documento ‘Reforma Financiera: Un Marco para la Estabilidad Financiera’ en el que señalaban que los “fondos monetarios deben ofrecer únicamente opciones de inversión conservadoras, con ganancias potenciales de capital moderadas y riesgos relativamente bajos”.
La CNMV ahonda en esas características de bajo riesgo y baja rentabilidad. “Los fondos monetarios se caracterizan por la ausencia de exposición a renta variable, riesgo de divisa y materias primas. Deben aceptar suscripciones y reembolsos de participaciones diariamente. Tienen por objetivo mantener el principal y obtener una rentabilidad acorde con los tipos del mercado monetario. En función de la duración media y del vencimiento medio de la cartera del fondo, podrá encontrar: Fondos monetarios a corto plazo y Fondos monetarios a largo plazo”.
Aun así, no es todo tan sencillo. De hecho, existe otro tipo de fondos monetarios que sí entrañan más riesgo a cambio de una rentabilidad mayor: se conocen como fondos monetarios dinámicos. Este tipo de vehículos de inversión se han caracterizado por tener un nivel importante de reembolsos netos y una gestión enfocada a conseguir una mayor rentabilidad invirtiendo en activos menos líquidos. Pero aquella gestión supuso que muchos tuvieran problemas llegada la crisis subprime, de ahí que con el paso del tiempo se hayan intentado regular de forma más estricta.
¿Qué Perfil de Inversor es Adecuado Para los Fondos Monetarios?
Los fondos monetarios son especialmente adecuados para inversores con un perfil conservador que buscan seguridad y liquidez en sus inversiones. Aquí te detallo algunas características del perfil de inversor ideal para estos fondos:
- Inversores que priorizan la preservación del capital: Dado que los fondos monetarios invierten en instrumentos de bajo riesgo, son ideales para aquellos que desean mantener la integridad de su capital sin exponerse a fluctuaciones significativas del mercado.
- Inversores que necesitan liquidez: Estos fondos son perfectos para quienes requieren acceso rápido a su dinero. Son una opción común para gestionar el efectivo de emergencia o para reservar capital que se planea invertir en otras oportunidades a corto plazo.
- Inversores con horizonte de inversión a corto plazo: Los fondos monetarios son adecuados para metas de inversión a corto plazo, debido a su estabilidad y capacidad de generar rendimientos modestos pero seguros en periodos breves.
- Inversores que buscan un complemento a inversiones más arriesgadas: También pueden ser una buena elección para inversores con portafolios diversificados que buscan equilibrar elementos de mayor riesgo con inversiones seguras que proporcionen estabilidad y liquidez.
- Inversores que desean una alternativa a las cuentas de ahorro: Para aquellos descontentos con los rendimientos de las cuentas bancarias tradicionales, los fondos monetarios pueden ofrecer una tasa de interés ligeramente superior, manteniendo un nivel comparable de seguridad y accesibilidad.
En resumen, los fondos monetarios son ideales para aquellos inversores que no están dispuestos a correr grandes riesgos con su dinero y valoran la disponibilidad inmediata de sus fondos. Estos fondos proporcionan una opción de inversión segura, aunque con rendimientos relativamente bajos, adecuados para objetivos financieros específicos y conservadores.
¿Qué Fondo Monetario Elegir?
Al elegir un fondo monetario, es importante considerar varios factores para asegurarte de que el fondo se alinea con tus necesidades y objetivos de inversión. Aquí te ofrecemos algunas recomendaciones sobre qué considerar al seleccionar un fondo monetario:
- Rendimiento Histórico: Aunque los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros, pueden darte una idea de cómo el fondo ha manejado diferentes condiciones del mercado. Compara el rendimiento histórico del fondo con su categoría y benchmark.
- Comisiones y Costos: Los fondos monetarios generalmente tienen comisiones bajas, pero aún así, es vital comparar las tasas de gastos totales entre diferentes fondos. Las comisiones pueden erosionar tus rendimientos, especialmente en un entorno de bajas tasas de interés.
- Calidad y Duración de la Cartera: Evalúa la calidad de los activos dentro del fondo. Los fondos que invierten en instrumentos de alta calidad crediticia, como bonos del tesoro o papel comercial de primer nivel, ofrecen mayor seguridad. Además, considera la duración de los activos del fondo, ya que una duración más corta puede ofrecer menor sensibilidad a los cambios en las tasas de interés.
- Estrategia de Inversión y Gestión del Fondo: Infórmate sobre cómo el gestor del fondo aborda la inversión y la gestión del riesgo. Un buen gestor puede navegar por diferentes condiciones de mercado y mantener la estabilidad del fondo.
- Tamaño del Fondo y Accesibilidad: Un tamaño de fondo más grande puede ofrecer mayores economías de escala y, potencialmente, menores costos. También, verifica la facilidad con la que puedes comprar o vender tus participaciones en el fondo, lo cual es crucial para la liquidez.
- Opiniones de Analistas y Calificaciones: Las calificaciones de agencias como Morningstar pueden proporcionar una evaluación independiente del desempeño y la gestión del fondo en comparación con sus pares.
- Objetivos y Política de Inversión: Asegúrate de que los objetivos del fondo y su política de inversión coincidan con tus necesidades de liquidez y tu tolerancia al riesgo.
- Reputación de la Institución Gestora: Considera la solidez y la reputación de la institución que gestiona el fondo. Las entidades con una larga trayectoria y un sólido historial en la gestión de fondos monetarios suelen ser más confiables.
Al tener en cuenta estos factores, podrás tomar una decisión más informada sobre qué fondo monetario se adapta mejor a tus expectativas de inversión y necesidades financieras. Recuerda que siempre es aconsejable consultar con un profesional en asesoramiento financiero antes de elegir un instrumento de inversión.
¿Cómo Invertir en Fondos Monetarios?
Invertir en fondos monetarios es un proceso relativamente sencillo y accesible para la mayoría de los inversores, gracias a su disponibilidad a través de diversas plataformas y intermediarios financieros. Aquí te explicamos cómo puedes proceder para invertir en estos fondos:
- Investigación: Comienza investigando las opciones disponibles. Los fondos monetarios varían en términos de rendimiento, comisiones y los instrumentos subyacentes en los que invierten. Puedes utilizar plataformas online de análisis financiero, como Morningstar, para comparar diferentes fondos y ver sus historiales de rendimiento y riesgo.
- Elección de una plataforma o intermediario:
- Asesores financieros: Si prefieres una guía personalizada, puedes trabajar con un asesor financiero que te ayudará a elegir y gestionar tus inversiones en fondos monetarios adecuados a tus necesidades financieras y perfil de riesgo.
- Brokers online: Para una gestión más autónoma, los brokers online ofrecen una plataforma donde puedes comprar y vender participaciones de fondos monetarios directamente, a menudo con tarifas competitivas y herramientas de análisis en línea.
- Bancos: Muchos bancos ofrecen fondos monetarios a través de su banca de inversión. Puedes invertir a través de tu banco habitual, lo que puede facilitar la gestión de tus finanzas en un solo lugar.
- Gestoras de fondos: Acudir directamente a una gestora de fondos es otra opción. Estas empresas ofrecen una variedad de fondos y pueden proporcionar información detallada sobre sus productos de inversión.
- Robo-advisors: Para una opción más automatizada y de bajo costo, los robo-advisors utilizan algoritmos para determinar el mejor fondo monetario para tus objetivos y realizar inversiones en tu nombre.
- Apertura de una cuenta de inversión: Una vez que hayas elegido dónde invertir, necesitarás abrir una cuenta de inversión si aún no tienes una. Este proceso generalmente requiere proporcionar algunos detalles personales y financieros para cumplir con las regulaciones legales.
- Inversión: Después de abrir tu cuenta, puedes proceder a invertir en el fondo monetario de tu elección. Decide cuánto dinero quieres invertir y realiza la transacción correspondiente para comprar participaciones en el fondo.
- Monitoreo y ajuste: Una vez realizada tu inversión, es importante monitorear el rendimiento de tu fondo monetario y ajustar tu estrategia de inversión según sea necesario, especialmente si tus objetivos financieros cambian o si el mercado experimenta fluctuaciones significativas.
Invertir en fondos monetarios puede ser una excelente manera de mantener la liquidez mientras se gana un rendimiento modesto, con un riesgo relativamente bajo. No obstante, como con cualquier inversión, es vital realizar una investigación adecuada y considerar tus objetivos a largo plazo y tu tolerancia al riesgo.
¿Cuáles son las Comisiones de un Fondo Monetario?
Las comisiones, como ya se ha explicado anteriormente, es uno de los puntos clave para este tipo de productos de inversión. Al fin y al cabo, como inversor debes recordar que frente a productos estandarizados, esto es el universo de inversión y sus retornos son muy similares, y de baja rentabilidad, los costes que abones por mantener tu capital en ellos parados puede marcar la diferencia. De hecho, no olvides que los fondos monetarios compiten con los depósitos, que no tienen costes.
Por ello, debes buscar aquellos con las comisiones más pequeñas. Aún así, cualquier gestora solvente te cobrará las siguientes comisiones:
- Comisión de gestión: Se cobra por la administración de los activos del fondo. Por ejemplo, si un fondo tiene una comisión de gestión del 0.5% anual, en una inversión de 10,000 euros, esto equivale a 50 euros al año.
- Comisión de depósito: Compensa al custodio por mantener los activos seguros y llevar a cabo las transacciones necesarias. Una comisión típica para un fondo monetario podría ser del 0.1% anual, lo que en una inversión de 10,000 euros resultaría en 10 euros al año.
- Comisiones de suscripción y reembolso: Aunque raras en los fondos monetarios, si existen podrían ser del 0.25% al comprar o vender participaciones. Esto significaría que por una operación de 10,000 euros se cobraría una comisión de 25 euros.
- Comisión de rendimiento: No es común en fondos monetarios, pero si se aplica, podría ser del 20% sobre los rendimientos que superen un benchmark. Si el fondo obtiene un excedente de rendimiento del 1% sobre una inversión de 10,000 euros, se cobraría una comisión de 20 euros.
Estos ejemplos muestran cómo las distintas comisiones pueden reducir la rentabilidad de tu inversión en fondos monetarios. Es crucial revisar todos los costos asociados en el folleto del fondo antes de invertir para asegurarte de que entiendes completamente cómo estos podrían afectar tus ganancias netas.
Mejores fondos monetarios 2024
A la hora de analizar los mejores fondos monetarios es vital entender el contexto. A lo largo de los últimos años, los fondos monetarios no fueron demasiado demandados por los inversores debido a que ofrecían rentabilidad muy bajas (en algunos casos, hasta negativas). Desde hace algunos meses, sin embargo, se han convertido en una de las apuestas más seguras para los ahorradores ofreciendo rentabilidades mucho más atractivas. Por ello, un importante número de inversores conservadores han vuelto a confiar en estos productos.
A modo de resumen:
| Fondo | Rent 5 años | Rent 3 años | Rent 1 año | Categoría | Riesgo |
| Groupama Trésorerie | 0,73% | 1,39% | 1,18% | Merc. Monet. Euro | 2 de 7 |
| Morgan Stanley Liquidity Fund | 1,53% | 2,59% | 2,17% | Merc. Monet. CP GBP | 3 de 7 |
| La Française Trésorerie | 0,72% | 1,35% | 1,14% | Merc. Monet. Euro | 2 de 7 |
| AXA Trésour Court | 0,63% | 1,36% | 1,12% | Merc. Monet. CP Euro | 2 de 7 |
| Amundi Euro Liquidity | 0,47% | 1,12% | 1,06% | Mer. Monet. CP Euro | 3 de 7 |
Groupama Trèsorerie es una de las apuestas más conservadoras del ranking, debido a que entre los preceptos de este fondo se encuentra el de limitar al máximo la volatilidad. Por ello, los activos más importantes en su cartera son los instrumentos del mercado monetario y de deuda de empresas de gran tamaño, tanto del ámbito privado como público. Su principales objetivo es el de proporcionar una rentabilidad lo más en línea posible con la evolución de la inflación.
En una línea semejante de conservadurismo se encuentra el Morgan Stanley Liquidity Funds Euro, respaldado por una de las principales entidades financieras a nivel mundial. Al igual que en el caso anterior prescinde de emisores con cierto riesgo y apuesta por instrumentos del mercado monetario de alta calidad. Es un buen complemento para una cartera de inversión moderada ya que aporta una sólida base de seguridad.
En cuanto a La Française Trèsorerie, la principal diferencia con respecto a los vehículos anteriores es que se centra en instrumentos del mercado monetario emitidos dentro de la zona euro. De este modo, aporta todavía un mayor colchón de seguridad a sus inversores. Gracias a esta mayor focalización de la estrategia ofrece retornos más constantes a sus partícipes aunque, por regla general, también más reducidos.
Dentro de este particular ranking, el AXA Trèsour Court Terme es una de las opciones más arriesgadas, dentro de un orden. Esto es posible gracias a su mayor diversificación geográfica, si bien también centra su cartera en instrumentos de deuda emitidos por gobiernos y empresas de alta calidad. La amplia experiencia del equipo de AXA lo convierte en una opción adecuada para intentar mejorar la rentabilidad aun con un producto tan conservador como este.
Amundi Euro Liquidity cierra esta clasficación siendo probablemente el fondo más conservador. También apuesta solo por activos de deuda a corto plazo emitidos en euros, buscando evitar al máximo los riesgo a costa de sacrificar rentabilidad. Uno de sus elementos positivos es la experiencia de la gestora que está detrás de su administración en este tipo de productos, lo que es una garantía para cosechar rentabilidades constantes a largo plazo.