En general, las inversiones que realizamos en fondos de inversión se suelen ejecutar en aquellos denominados como de largo plazo. Frente a los de corto plazo, que ya hemos mencionado, la principal diferencia de este tipo de fondo radica en el horizonte temporal de los mismos. Algo que los convierte en una herramienta muy interesante para ajustar todo tipo de carteras y para aquellas personas que busquen un mayor beneficio para un dinero que actualmente no necesiten.
Para conocer más de su funcionamiento, tipos y todo lo necesario al respecto, analizamos al detalle en qué consisten estos fondos de inversión a largo plazo.
¿Qué es un Fondo de Inversión a Largo Plazo?
Aunque el concepto de largo plazo muchas veces puede aparecer en el título del fondo, cuando hablamos de fondos de inversión a largo plazo nos estamos refiriendo a aquellos cuyo horizonte temporal es de 5 años. A diferencia de otros fondos de inversión específicos, que deben cumplir específicamente en el requisito que les da nombre, en el caso de los fondos de inversión a largo plazo no existe esta obligación legal. Sin embargo, la mayoría del mercado apuesta por este tipo de plazos cuando se trata de mirar a un fondo como de largo plazo.
Una de las ventajas que tienen este tipo de fondos es que pueden invertir en todo tipo de activos gracias a su carácter temporal. Dado que no estamos hablando de un fondo con operativa a corto plazo, es posible invertir en acciones, deuda empresarial o incluso deuda de países soberanos, dependiendo del perfil y del nivel de riesgo que tenga el gestor del fondo. Por igual motivo, la segmentación de este producto se puede realizar respecto a los diferentes parámetros que te ofrecemos a continuación.
Por Países
Los fondos de inversión a largo plazo pueden estar enfocados a los activos financieros de un país concreto, de una zona específica del mundo, como puede ser Europa, o bien con un carácter global, incluyendo acciones y activos de empresas y entidades de cualquier parte del globo. También es posible obtener acciones específicas tales como los países emergentes, grandes países asiáticos, economías europeas y cualquier otra de las que estamos acostumbrados a ver en el mercado de fondos de inversión.
Por Sectores
Manteniendo el planteamiento del que hemos hablado para los países, lo mismo ocurre con los sectores en los que invierte un fondo de inversión a largo plazo. En este aspecto, podemos encontrar fondos dedicados a grandes acciones o blue chips, de carácter más conservador y donde buena parte del beneficio proviene del dividendo. Pero también tenemos otros más arriesgados como los vinculados a empresas tecnológicas o que puedan tener un mayor potencial de beneficio. En este caso, la principal ventaja del tiempo es que permite superar mejor los ciclos económicos y maximizar las posibilidades de que la inversión llegue a buen puerto.
Por su Composición
Si analizamos los fondos de inversión a largo plazo en función del tipo de activos en los cuales invierten, veremos que la mayor parte lo hacen en renta variable, principalmente acciones de empresas cotizadas. Si queremos regular un poco más en nivel de riesgo, podemos recurrir a los fondos de inversión a largo plazo de renta mixta, que tienen un carácter más conservador dado que la exposición activa de renta variable es menor del 30% para los de renta fija mixta y del 30 al 75 % para los de renta variable mixta. Este último sería el más adecuado para maximizar los beneficios sin llegar a los niveles de riesgo de un fondo 100% renta variable, aunque, obviamente, esto también depende de otros factores y parámetros asociados al inversor y sus necesidades específicas.
Fondos Indexados
Como fondo de renta variable a largo plazo hemos querido destacar, por sus características especiales, los fondos indexados. Estos fondos invierten literalmente en una cartera de valores que es igual a la composición de cualquier índice bursátil. Si invertimos en un fondo indexado a largo plazo sobre el IBEX35, la composición de la cartera tendrá los 35 valores que forman el índice mencionado y cada uno de ellos tendrá en el fondo el peso establecido a la hora de elaborar ese índice. En consecuencia, este producto reproduce con total fidelidad los movimientos del índice en el valor liquidativo del fondo.
¿Cómo Funciona un Fondo de Inversión a Largo Plazo?
El funcionamiento de los fondos de inversión a largo plazo es similar al del resto de productos que encontramos en el mercado, aunque manteniendo como principal parámetro definitorio del mismo el tiempo. En consecuencia, las inversiones que se realizan en este tipo de productos generalmente tiene un horizonte temporal de 3 a 5 años como poco, siendo este el que los gestores del citado fondo toman como referencia a la hora de plantear las inversiones de los activos del fondo.
La idea de este plazo temporal es ser capaz de capear mejor los posibles ciclos económicos que puedan producirse que, en un plazo más largo como el mencionado, son más seguros y fáciles de gestionar. Esta tendencia de largo plazo también permite obtener mayor rendimiento en ciertos activos de renta fija, lo que es ideal para los fondos de renta mixta a largo plazo que hemos comentado antes.
Otra ventaja adicional que tienen estos fondos de inversión a largo plazo es que es posible aprovechar mejor los movimientos de las acciones más allá de su propia cotización. Hablamos de cuestiones como posibles ampliaciones de capital, con sus derechos correspondientes, o bien el pago de dividendos de las empresas en las que se invierte, lo que también añade un extra de rentabilidad de este tipo de productos.
En cualquier caso, para conocer cuál es el funcionamiento preciso del fondo de inversión a largo plazo en el cual tengamos pensado invertir es fundamental que leamos tanto el perfil del producto como el folleto informativo correspondiente, donde conocer con exactitud cuál va a ser el planteamiento del mismo. Si es un producto que ya está cotizando, también es recomendable revisar cuál es la composición actual de su cartera para ver si esta encaja adecuadamente en nuestras necesidades concretas de inversión.
¿Por Qué invertir en Fondos de Inversión a Largo Plazo?
La principal ventaja que tenemos al invertir en estos fondos a largo plazo es que vamos a disponer de más tiempo para obtener un rendimiento positivo. No estamos hablando de un fondo diseñado para dar un pelotazo con una serie de acciones de alto riesgo, sino que generalmente la inversión está fundamentada de una manera más estructurada y teniendo en cuenta no solamente los movimientos de las acciones y el análisis técnico básico, sino también aspectos más propios del análisis fundamental.
Estos fondos también se pueden convertir en una alternativa interesante para incrementar la rentabilidad y aquellos ahorros que tengamos en alternativas excesivamente estables como puedan ser los bonos de renta fija o los fondos que invierten en estos productos.
Sí es cierto que el nivel de riesgo de un fondo a largo plazo es más elevado que el de uno de renta fija tradicional. Pero realizando una selección adecuada o bien, si la aversión al riesgo del inversor no es elevada, estos fondos pueden constituir una buena oportunidad para batir a la inflación e incluso lograr más rendimiento de los que nos conseguimos con otros productos de inversión. Al respecto, como hemos mencionado ya y como veremos más adelante, conviene saber que el nivel de riesgo de los fondos de inversión a largo plazo también es variable, según el porcentaje de renta fija que incluyan.
Como último aspecto importante, además de cubrir los diferentes ciclos económicos, este tipo de inversiones también se llevan mejor con los efectos de la inflación. Dado que esta suele venir de la mano precisamente de esos ciclos económicos, en un periodo prolongado de 5 años es más factible que la inflación del periodo sea más estable que la que tuviéramos que soportar en un producto a 1 o 2 años. Algo que, lógicamente, incrementa también nuestra rentabilidad a la hora de plantear nuestra inversión.
¿Qué Rentabilidades Tienen los Fondos de Inversión a Largo Plazo?
Debido a las características y composición de cartera que hemos mencionado antes, no es fácil determinar cuál es la rentabilidad media de la categoría por ser esta demasiado heterogénea. Pero sí podemos evaluar cuál es la rentabilidad media de los tres grupos principales de fondos de inversión que encontramos en la misma.
El primero de estos grupos lo fundan los fondos de inversión de renta variable. En este caso, las rentabilidades a 5 años vista, objetivo teórico del fondo, se sitúan de un 2% a un 5%. Es cierto que estas variaciones son más modestas, aunque esto se debe fundamentalmente a la economía tan sumamente volátil que hemos vivido en los últimos años debido a los efectos del COVID.
En el caso de los fondos de renta mixta más agresivos, aquellos que cuentan con una mayor cantidad de Patrimonio invertida en activos de renta variable, la rentabilidad acumulada se mueve en parámetros similares, de un 2% a un 4% a esos cinco años mencionados.
Finalmente, en el caso de los Fondos Mixtos defensivos, aquellos con una mayor cantidad de renta fija y 1 más reducida de renta variable, la rentabilidad actualmente se encuentra en torno al cero o el 1% a los 5 años, vista que estamos comentando como periodo temporal. Es cierto que estos tienen menos rendimiento, pero también un menor nivel de riesgo y un comportamiento algo más estable.
A la hora de evaluar la rentabilidad de este tipo de fondos es fundamental tener en cuenta la divisa en la cual están denominados. Aquellos productos nominados en dólares o que invierten en activos de esta divisa han registrado una ganancia anómala debido al desplome del tipo de cambio eurodólar al que llevamos asistiendo desde el primer trimestre del año. Algo que se traduce en un efecto de rendimiento adicional para quienes tuvieron la suerte de invertir en ellos, que han visto como su rentabilidad crece de forma considerable.
¿Qué Riesgos Tienen los Fondos de Inversión a Largo Plazo?
Los riesgos aparejados a cualquier fondo de inversión a largo plazo no difieren mucho de los demás. Sí es cierto que a la hora de invertir en este tipo de productos debemos tener claro que el dinero que metemos en ellos no deberíamos de tocarlo hasta, por lo menos, los 5 años que forman el horizonte temporal del producto. En caso de que lo necesitemos, obviamente, vamos a poder sacar nuestra inversión o moverla a otros fondos, si finalmente vemos que la misma no funciona todo lo bien que debiera, pero es cierto que, en estos casos, es posible que tengamos que afrontar pérdidas si el comportamiento del fondo no ha sido el adecuado.
Para ajustar esos niveles de riesgo tenemos las alternativas que hemos venido comentando en este artículo. Aquellos inversores que puedan dejar más tiempo su dinero y tengan una mayor voluntad de obtener beneficios, siempre pueden recurrir a los fondos más agresivos, de renta variable y enfocados en países emergentes. Si preferimos algo más seguro, podemos buscar fondos que inviertan en grandes acciones mundiales o de un mercado determinado y que incluyan un cierto porcentaje de renta fija, de hasta el 30%.
En cualquier caso, es importante mantener un control puntual del Fondo de Inversión en cuestión, en previsión de que puedan producirse movimientos bruscos de su cotización. Algo especialmente relevante en los productos de mayor riesgo, que están sujetos a los movimientos más volátiles que hemos comentado.
¿Qué Perfil de Inversor es Adecuado para los Fondos de Inversión a Largo Plazo?
El perfil tipo del inversor de fondos de inversión a largo plazo es más bien parecido al de los fondos en renta variable. Hablamos de personas de una mediana edad que no tienen una excesiva aversión al riesgo y que tienen un capital y un tiempo disponible para moverlo, así que pueden permitirse apostar por opciones más agresivas y que les generen mayores beneficios.
Por el contrario, este fondo no es adecuado para las inversiones a corto plazo y que tengan como objetivo protegerse de la inflación o bien para que las que pretendan obtener una rentabilidad elevada de una forma más especulativa. En ambos casos, existen productos más interesantes y adecuados para conseguir estos objetivos.
Como siempre, en caso de dudas a la hora de decidir qué fondo de inversión a largo plazo escoger, es conveniente recurrir a asesoramiento profesional e independiente.
¿Qué Fondo de Inversión a Largo Plazo Elegir?
De todo lo que hemos comentado seguramente ya tengas claro cuáles son los fondos de inversión a largo plazo que deberías elegir dependiendo de tu perfil. Aquellos inversores que tengan una mayor preferencia por el riesgo, deberían apostar por los productos de renta variable y de mercados emergentes o de economía global.
Los que quieran invertir en renta variable, pero con algo más de seguridad, pueden hacerlo en fondos indexados o bien en aquellos que inviertan en mercados europeos y estadounidenses y en grandes empresas, que además de los cambios en la cotización, también ofrece una interesante rentabilidad por dividendo.
Si seguimos avanzando respecto a los fondos disponibles y de aquellos de menor riesgo tendríamos los de renta mixta agresiva que, en vez de invertir por completo en renta variable, invierten en torno al 30% en renta fija y el resto de estos activos. Finalmente, la última opción de riesgo, la de menor en este caso, la tendríamos en los fondos de inversión a largo plazo de carácter mixto y con perfil moderado, que invierte en apenas un 30% en renta variable y un 70% en fija aproximadamente.
Por cierto, aunque no los hemos mencionado por no ser demasiado frecuentes, existe una última alternativa como son los fondos de renta fija a largo plazo que, conforme a la clasificación que acabamos de hacer, serían los de menor riesgo. Eso sí, estos siguen manteniendo ese horizonte temporal de 5 años, dado que invierten la mayor parte de su patrimonio precisamente en deuda pública de Estados soberanos y empresas en los plazos mencionados.
¿Cómo Invertir en Fondos de Inversión a Largo Plazo?
Para invertir en fondos de inversión a largo plazo necesitaremos una cuenta para depositar las participaciones que compremos del mismo. Para abrir dicha cuenta siempre es recomendable hacerlo con la misma entidad que opera el fondo, si esto es posible. Esto nos servirá para ahorrar parte de las comisiones que tiene el producto y de las que hablaremos más adelante.
En caso de que la emisora no tenga la posibilidad de ofrecernos este servicio, será necesario que contratemos los servicios de un banco o entidad financiera en la que realizar ese depósito de nuestros títulos de participación en el fondo. Siempre es aconsejable asesorarse con un asesor financiero.
Para proceder a la compra, bastará con que seleccionemos el fondo elegido conforme a todo lo que hemos comentado y dar a nuestro gestor la orden correspondiente, indicando la cantidad y el fondo preciso en el que queremos hacer el depósito. Es clave no equivocarnos de producto, puesto que muchas gestoras tienen una amplia variedad de fondos y estas tienen configuraciones diferentes.
Una vez dada la orden de compra y si hay stock del fondo disponible, este quedará depositado en nuestra cuenta. Es importante tomar en consideración el valor al que hemos comprado el fondo, pues es el que nos servirá de referencia posteriormente para lograr su desempeño. Y es que esta es otra de las tareas que deberemos realizar a partir de ahora, controlar de forma puntual el rendimiento de ese fondo. Sí es cierto que dado que el horizonte temporal del producto es a 5 años vista en general, este control no tiene que ser diario, pero sí conviene que no lo dejemos olvidado, por si ocurren problemas.
¿Cuáles son las Comisiones de un Fondo de Inversión a Largo Plazo?
Cuando hablamos de fondos de inversión a largo plazo, las comisiones toman una mayor importancia. Pensemos que, dado que el tiempo de la inversión es amplio, estaremos bastante tiempo pagando dichos costes. Por eso es clave que busquemos los productos con mayores rendimientos, pero también con los costes en comisiones más ajustados, a fin de maximizar el rendimiento.
Como referencia, las comisiones habituales de este tipo de fondos son las siguientes:
- Comisión de suscripción o compra: Es la que paga el inversor en el momento de comprar sus participaciones en un fondo determinado. Se calcula en porcentaje respecto a la cantidad invertida en total en dicho producto.
- Comisión de reembolso o venta: Esta comisión es la antagonista de la de suscripción, cobrándose al inversor cuando vende las participaciones que tenía en cartera. Su importe se calcula mediante un porcentaje respecto al importe total o parcial de la venta, así como si se produce un traspaso de fondos a otro fondo.
- Comisión de gestión: Es la que la entidad gestora cobra por sus servicios. Dicho de otro modo, esta comisión cubre los estudios de mercado, los analistas y toda la operativa necesaria para que el fondo compre y venda activos de la forma más eficiente. En algunos casos, este importe va ligado a resultados, denominándose esta comisión como de éxito.
- Comisión de custodia: Es la última de las comisiones y también la más reducida de todas las que hemos mencionado. Este importe es el que la entidad depositaria nos cobra por mantener guardadas las participaciones en el fondo. Se calcula como porcentaje sobre la inversión media en el tiempo que hemos mantenido la misma.
Dado los diferentes tipos de fondo a largo plazo existentes, también varían bastante los gastos mencionados, que suelen ser menores en los productos con mayor porcentaje de renta fija y más elevados en los que invierten por completo en activos de renta fija, especialmente a nivel global o bien en países emergentes.
Mejores Fondos de Inversión a Largo Plazo 2023
Para cerrar nuestro artículo, nos asomamos al mercado y evaluamos algunos de los mejores fondos de inversión a largo plazo actualmente disponibles, con sus rentabilidades y el perfil de cada uno de ellos. Como siempre, es clave recordar que las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.
| Fondo | Rent 5 años | Rent 3 años | Rent 1 año | Tipo |
| Global Allocation FI | 16,6% | 32,17% | 85,3% | R. Variable Global |
| HSBC Global Investment Funds – Turkey Equity | 22,44% | 83,03% | R. Variable Local | |
| NN (L) Energy EUR | 6,23% | 13,08% | 59,22% | R. Variable Energía |
| Ábaco Global Value Opportunities C FI | -0,41% | 5,89% | 1,09% | R. Mixta Agresivo |
| Invesco Pan European High Income Fund A Monthly distribution-1 EUR | -0,45% | -1,61% | 6,54% | R. Mixta Moderado |
El primer fondo destacado es el Renta 4 Global Allocation FI, que invierte en activos de renta variable de todo el mundo y ofrece unos rendimientos de primer nivel, aunque también con un nivel de riesgo muy elevado dentro de la categoría.
Algo parecido pasa con el HSBC Global Investment Funds – Turkey Equity, que centra sus inversiones en empresas turcas a largo plazo. Dado el rendimiento del país en los últimos años, el fondo ofrece unos resultados sobresalientes.
La medalla de bronce es para el NN (L) Energy EUR, que centra sus inversiones en el sector de la energía y tiene un perfil arriesgado. Un fondo influido por los últimos acontecimientos derivados de la guerra en Ucrania, que ha recogido las mejoras en las empresas del sector.
Cambiamos de planteamiento con el Ábaco Global Value Opportunities C FI, que cuenta con un perfil mixto y variable. Este no tiene límites para invertir en renta fija o variable, aunque sí mantiene la propuesta de valor a largo plazo habitual de estos productos.
Cerramos la selección con un fondo de renta mixta más moderado con objetivo de inversión en Europa. Actualmente, su exposición es un 20% acciones y un 60% en renta fija, conservando el resto en liquidez dentro del planteamiento a largo plazo. Una solución interesante para perfiles más conservadores.