El mercado estadounidense es la cuna de algunas de las empresas más rentables del mundo. De hecho, invertir a tiempo en muchas de ellas (y mantener esa inversión) hizo, ha hecho y todavía hace millonarios a un gran número de personas. Y lo mejor de ello es que no siempre son aquellas compañías en las que todo el mundo piensa. Obviamente, apostar hace años por Apple, Amazon o Google (ahora conocida como Alphabet) te habría hecho millonario, pero también otras como Domino ‘s Pizza. Y es que 1.000 euros invertidos en la conocida pizzería en 2008 se habrían convertido en cinco millones de euros en apenas una década, tras su increíble revalorización bursátil en ese tiempo.
Pero no solo se trata de grandes ganadores, conocidos o no, sino también la consistencia que ofrece para multiplicar las ganancias a largo plazo. El S&P 500, el índice más conocido del país que engloba a las 500 empresas más grandes de EE.UU., ha generado una rentabilidad anual de algo más del 8% anualizado desde 1927, según estudios como los del Nobel de Economía Robert Shiller. Así, si quieres multiplicar tu patrimonio aprovechando las bondades del mercado más importante, innovador y talentoso del mundo (asumiendo, eso sí, algo de riesgo) esto te interesa. Bienvenido al maravilloso universo de la renta variable estadounidense.
¿Qué es un Fondo de Inversión en Renta Variable de EE.UU.?
Para comprender bien qué es un fondo de inversión en renta variable estadounidense, primero hay que comprender que dicho término está compuesto por tres proposiciones iniciales. Por un lado, un fondo de inversión es un tipo de fondo de inversión colectiva creado y/o gestionado por un emisor que puede ser un banco, una gestora o cualquier otra firma ligada a la inversión.
Por otro lado, la renta variable es un tipo de inversión formada por todos aquellos activos financieros en los que la rentabilidad es incierta, por lo que no está garantizada como tampoco su devolución. En ese amplio campo podemos encontrar: las acciones, que son las más reconocidas; las divisas; las materias primas; las participaciones preferentes; los bonos convertibles o los propios fondos de inversión.
Por último, el tercer componente es la propia denominación del país, Estados Unidos, que en realidad solo nos indica el mercado. Aquí se debe hacer una aclaración importante y es que invertir en renta variable estadounidense no implica que tenga que ser una empresa nacional, simplemente que cotice en alguno de los muchos mercados de EE.UU. De hecho, hay un gran número de empresas que cotizan simultáneamente en diferentes mercados de distintos países. Esa apreciación siempre la debemos tener en cuenta.
Al final, parece bastante evidente que la respuesta a la primera pregunta es que se trata de un producto de inversión colectiva que invierte la mayor parte del capital captado, un 75% o más, en dichos activos de renta variable que cotizan en los mercados estadounidenses. Eso implica una suma de posibilidades enorme, ya que este tipo de vehículos de inversión abarcan un amplísimo rango de activos, ya que a su vez se pueden diversificar por:
- Sectores
- Tipos de empresa: en crecimiento, value o técnico.
- Una mezcla de ambos
- Tipo de inversión, por ejemplo, un caso especial que son los indexados o los de cobertura.
¿Cómo Funciona un Fondo de Renta Variable de EE.UU.?
La realidad es que el funcionamiento de un fondo de renta variable es bastante sencillo, al menos, grosso modo. Y no difiere especialmente invierta en la región que invierta, más allá de lo básico. Así, cada uno de ellos cuenta con un gestor que se ocupa de decidir cómo, dónde y en qué cantidad se invertirá el dinero de los inversores. La única limitación a lo anterior es la propia configuración del fondo en su creación: es decir, la temática elegida para el vehículo de inversión. Al fin y al cabo, si se trata de un fondo de inversión en renta variable estadounidense, obviamente no invertirá en acciones del índice español, aunque sí en empresas españolas que cotizan en alguno de los índices estadounidenses.
Aquí entra una pregunta importante: ¿Por qué se limitan los fondos (y por extensión los gestores) en su ámbito de actuación? Al fin y al cabo, centrarse solo en un tipo de activo, ya sea de un sector o de un país o lo que sea, acota la rentabilidad potencial para los inversores. La respuesta es que en la mayoría de las ocasiones el gestor, y su equipo, difícilmente pueden tener un gran conocimiento de todos los sectores, países y empresas, por lo que se centran en aquellas que mejor controlan. De hecho, ese conocimiento es el que debe generar el plus de rentabilidad.
Aunque la respuesta es entendible tiene sus matizaciones. La primera es que muchas veces se hace por motivos económicos, en especial, porque al reducir el ámbito de actuación en un país o región limita el baile de comisiones. La segunda es que sí existen fondos en los que sus gestores invierten en todo tipo de empresas, países o sectores. De hecho, los más grandes inversores de todos los tiempos, desde Warren Buffett a Stanley Druckenmiller, lo han hecho así, pero sus fondos ni suelen tener comisiones pequeñas ni son fáciles de encontrar para invertir en ellos. La tercera es que para fondos indexados es más fácil listar valores con características similares o seguir un índice popular.
¿Por Qué Invertir en Fondos de Renta Variable de EE.UU.?
Pese a que los fondos de renta variable tienen algunas particularidades a tener en cuenta: como un riesgo más elevado, una mayor volatilidad y/o exigencia de seguir el desempeño de nuestra cartera. Son indiscutiblemente el producto financiero favorito de los inversores. Al fin y al cabo, a lo largo de la historia su desempeño medio ha estado muy por encima de cualquier otro tipo de inversión. Además, de forma sostenible en el tiempo. En definitiva, si algo han aprendido los inversores con el paso del tiempo y el estudio de la evolución de los mercados es que a la larga es muy beneficioso tanto invertir como mantenerse invertido en renta variable.
Esas características son especialmente válidas para el mercado estadounidense, de ahí que se le prefiera a cualquier otro. Pero no solo es el formidable historial de rentabilidad que ofrece, como veremos más adelante, sino también otras muchas prestaciones. Una de ellas, por ejemplo, es el enorme volumen de activos en los que se puede invertir. Y no solo se trata de mercados que se pueden dividir por sectores, tamaño de la empresa y todo lo que se nos pueda ocurrir, sino también por el tipo de activos. Las acciones son las más conocidas, pero también las divisas, las materias primas, incluidos los futuros de ellas, las participaciones preferentes, los bonos convertibles o los propios fondos de inversión. Al final, un espectro de inversión tan enorme como el que se puede encontrar en EE.UU. resulta crucial para poder diversificar nuestro portafolio y así limitar los riesgos.
Asimismo, pese a que en un principio la renta variable se entiende como una inversión arriesgada, gracias a ese amplio abanico de posibilidades somos capaces de reducir la incertidumbre. Una de ellas, es apostar por empresas sólidas con un gran desempeño histórico, por ejemplo Coca Cola, que no solo no tiene tantas oscilaciones en su precio, sino que genera una fuente de recursos permanente con sus dividendos. Pero también al contrario. Así, si preferimos ponerle más emoción a nuestra cartera para intentar obtener un pico de rentabilidad más alto, la renta variable también nos ayudará. Un buen ejemplo de ello son las inversiones en futuros, a través de opciones, que pueden ser el próximo Game Stop o pequeñas startup que sean la futura Amazon o Apple. Todo ello es posible y, además, accesible, gracias al sinfín de fondos y asesoramiento personalizado especializado a dichos mercados.
¿Qué Rentabilidades Tienen los Fondos de Renta Variable Estadounidense?
En mitad de un escenario macroeconómico tan adverso, con la inflación disparada y los tipos de interés subiendo de forma muy agresiva, los fondos de renta variable son la única salvación para nuestros ahorros. Y lo es por varios motivos que son muy importantes de conocer de cara al futuro.
La Renta Variable Ofrece una Rentabilidad Históricamente Alta
En uno de los estudios más citados de la historia, el premio nobel de Economía Robert Schiller calculó que la renta variable en EE.UU., a través del S&P 500, ha generado una rentabilidad anual de algo más del 8% anualizado desde 1927. Pero Schiller no fue el único que realizó un estudio así, ya que el Global Investment Return Yearbook de Credit Suisse, publicado por el banco suizo con la colaboración de la London Business School, eleva esa rentabilidad hasta el 9,3%.
La cifra no solo es muy elevada, y supera al resto de otras inversiones (como veremos en el siguiente punto), sino que bate con cierta solvencia a la inflación. En la actualidad, el índice de precios se mueve en el mundo desarrollado entre el 6 y el 10%, lo que está en el promedio de la renta variable. Y eso pese a que habría que hacer dos matizaciones: la primera es que la inflación está en valores históricamente altos, ya que la media es del 3%. La segunda es que la rentabilidad medida del mercado sí es un promedio, lo que quiere decir que en determinados momentos será mucho mayor.
La Diferencia con las Alternativas es muy Elevada
Otro de los datos importantes que dejó el Global Investment Returns Yearbook de Credit Suisse es que permite valorar el recorrido de la renta variable frente a otros activos. En concreto, en los 121 años de estudio, los analistas encontraron que la renta variable ha superado a las letras del tesoro en un 4,4% anual y a los bonos en un 3,1% anual.
¿Cómo se traducen estos datos? Sencillo. El estudio señala que un dólar invertido en renta variable en 1900 ahora equivaldría a unos 70.000 dólares, mientras que hacerlo en bonos habría resultado en 382 euros y las letras del Tesoro apenas valdría ahora 76 euros. Esa diferencia es más notable cuando se descuenta la inflación media, lo que se traduce como términos normales, ya que la renta variable habría rentado en un casi 23.00% frente al 1.250% de los bonos y el 230% de las Letras.
¿Qué Riesgos tienen los Fondos de Renta Variable Estadounidense?
Pero ese potencial de revalorización al alza que tienen los fondos de renta variable también tiene su talón de Aquiles: el llamado riesgo. Al fin y al cabo, ese mismo concepto viene intrínseco en la propia naturaleza de la renta variable, ya que como habíamos visto en su propia definición se trata de un tipo de inversión en la que la rentabilidad es incierta, lo que implica que bien puede ser al alza y también a la baja. Incluso, no está garantizada la devolución del capital, por lo que si las inversiones van mal se podrían perder los ahorros.
Tener bien presente esta máxima en la renta variable es imprescindible para poder enfrentar los contratiempos que suelen venir con este tipo de inversiones. Al fin y al cabo, otro de los problemas que tiene asociada este tipo de inversiones es la volatilidad. En pocas palabras, se trata de un concepto estadístico que mide la variación que se produce en las cotizaciones de los activos financieros durante un tiempo determinado. Se trata de un concepto importante, de hecho, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) clasifica el riesgo en los productos de inversión según la volatilidad utilizando una escala del 1 al 7.
En definitiva, cuando se invierte en renta variable hay que tener muy presente esos dos conceptos porque en algún momento van a hacernos pasar un mal rato.
¿Qué Perfil de Inversor es Adecuado para los Fondos de Renta Variable Estadounidense?
Las peculiaridades de los fondos de inversión en renta variable, anteriormente descritas, ejercen una gran presión sobre los inversores, por lo que no son aptos para aquellas personas que no toleran el riesgo. Y esa máxima funciona para cualquier tipo de fondos, sea estadounidense, español o cualquier otro. Esa es la principal premisa que debe tener en cuenta cada inversor: si no toleras bien que tu dinero fluctúe con fuerza al alza y a la baja, este caso especialmente, la renta variable no es tu producto.
Una vez se tiene en cuenta esa máxima, que siempre se debe cumplir, se pueden hacer las estimaciones oportunas. La primera es que para tolerar mejor ese riesgo, y poder beneficiarnos de las posibilidades que ofrece la renta variable, siempre será mejor que invirtamos dinero que estamos dispuestos a perder. En otras palabras, que no lo necesitemos imperiosamente, así conseguimos mantener la inversión durante más tiempo para aprovecharnos de la tendencia al alza que tienen los mercados a largo plazo.
La segunda es el tiempo. Los inversores en renta variable son de muchas maneras distintas. Hay unos que solo están invertidos en los valores durante minutos o incluso segundos, como ocurre con la inversión de alta frecuencia. Otros utilizan franjas horarias algo más amplias como minutos, horas o días y se conoce como trading. Por desgracia, tanto en el primer caso como en el segundo el resultado no suele tener un final feliz, en especial, cuando no sé es experto o no se tiene acceso a una tecnología muy desarrollada. Mientras, los inversores que ponen su dinero en fondos de renta variable con un gestor especializado y a largo plazo suelen tener mejores resultados. Por ello, conocer de antemano el tiempo en el que queremos que nuestro dinero esté de vuelta también es esencial.
Al final, para sacar el máximo provecho a la renta variable siempre hay que recordar las palabras de Buffett: “La Bolsa está diseñada para transferir el dinero de los activos a los pacientes”.
¿Qué Fondo de Renta Variable de EE.UU. Elegir?
Todo lo anterior, nos lleva hasta la pregunta fundamental: ¿Qué fondo de renta variable elegir? Ante la que la respuesta es ciertamente difusa. En realidad, no hay una recomendación que sea mejor que otra, puesto que nadie tiene una bola de cristal y el resultado será siempre incierto. Pero sí podemos acercarnos a esta pregunta intentando eliminar algunos sesgos importantes que son muy comunes.
El Rendimiento
Para bien o para mal, es rendimiento de un fondo de inversión es el primer indicador que todo el mundo mira. Aquí la clave no es tanto ver el número más reciente, sino extraer toda la información histórica. Así, a medida que más rentabilidad acumula un fondo a lo largo de su vida, podemos entender mejor lo que puede darnos en un futuro. De hecho, hay varios estudios consistentes acerca de que muchos fondos con malos desempeños en un corto periodo de tiempo tienen años después muy buenos, también ocurre al revés. Por ello, no te dejes guiar por las grandes ganancias en el corto plazo y busca que la rentabilidad sea sostenida en el tiempo.
La Configuración del Fondo
El segundo punto para seleccionar un fondo de renta variable adecuado exige ir un paso más allá. Un camino que demanda tiempo y dedicación, pero resulta gratificante. Y es que para entender lo que mueve a las cifras anteriores hay que entender en qué invierte el fondo elegido. Obviamente, ese es el trabajo del gestor del fondo elegido, pero en muchas ocasiones ni siquiera ellos pueden esquivar el ciclo. En cambio, nosotros sí porque decidimos dónde poner el dinero sin restricciones.
El siguiente ejemplo le va a ayudar a comprenderlo: piense en un fondo que invierte en tecnología. Durante muchos años, se ha revalorizado de forma notable, ya que las acciones de las tecnológicas estadounidenses han crecido con fuerza. Por su parte, las compañías energéticas y bancos eran las peores, ya que durante la pandemia los tipos estaban muy bajos y había menos demanda de energía. En la actualidad, eso ha cambiado. Los bancos han sido de los valores más revalorizados a medida que subían los tipos y las energéticas impulsadas por los precios, mientras que las tecnológicas se han hundido. El gestor de un fondo tecnológico no puede hacer mucho, pero sí ya que podemos mover el dinero hacía fondos expuestos a esos sectores.
La Firma de Autor
Una rentabilidad pasada consistente, conocimiento del ciclo, flexibilidad para adaptarse a él… Son varias las claves a la hora de elegir un fondo en el que poner nuestro dinero. Y quizás los que mejor respuesta dan a ello son los fondos de autor o fondos gestionados por gestores cuya fama es bien merecida. Con esas premisas siempre se elegirá un fondo de este tipo, pero no siempre es así. Para entender por qué hay que seguir leyendo.
¿Cómo Invertir en Fondos de Inversión de Renta Variable de EE.UU?
La teoría se vuelve algo más densa cuando la burocracia entra por medio. En especial, cuando hay que seguir los pasos para invertir en un fondo, más si cabe cuando se trata de uno que invierte en renta variable estadounidense. Aunque el proceso es similar sea cual sea el fondo, al fin y al cabo, consiste en la firma de un contrato con la entidad gestora, una comercializadora de dicho fondo o a través de un broker. Aquí encontramos el primer problema para invertir en ese tipo de fondos de autor, ya que muchos están cerrados o su compra directa es más complicada.
Sin embargo, otras alternativas como los fondos de renta variable indexados, esto es que siguen un índice compuesto por compañías estadounidenses, es más sencillo porque muchos se comercializan en España, tanto por bancos, como por gestoras especializadas o plataformas de inversión. Aunque siempre hay que mirar con lupa las comisiones que nos van a cobrar, ya que es el último punto determinante a la hora de buscar un fondo de renta variable que nos sea propicio.
¿Cuáles son las Comisiones de un Fondo de Renta Variable de EE.UU?
En un principio, las comisiones en este tipo de productos suelen ser bastante similares. En primer lugar está lo que se conoce como comisión de suscripción, que es aquella que paga el inversor cuando decide invertir en un fondo cualquiera. Para hacerse una idea, es como la entrada para formar parte de un club con la que tenemos los mismos derechos que los que están dentro.
A continuación tenemos las comisiones asociadas al típico funcionamiento del fondo y son dos:
- Comisión de gestión: Se trata del pago por el funcionamiento del fondo. En términos generales suele ser fija, es decir, viene preestablecida y será el mayor de nuestros costes. Aquí entra otro de los problemas de buscar fondos de autor, ya que dicha comisión suele ser muy cara. Mientras, otros fondos más restringidos, e incluso los indexados, suelen tenerla más baja, lo que nos ayuda a mejorar la rentabilidad.
- Comisión de administración: Se trata de la cantidad que la entidad nos cobra por tener depositadas las participaciones del fondo que le hemos comprado. Se calcula mediante un porcentaje respecto a nuestro capital y al total de días que conservemos el fondo de inversión.
Por último, aparece la llamada comisión de reembolso, que es un importe que se paga cuando se quiere salir del fondo de inversión y se aplica tanto a la venta total, a la venta parcial o al traspaso del importe del fondo a otro.
Hay que recordar que si bien este suele ser el esquema general de las comisiones en cualquier fondo de inversión, para el caso estadounidense hay algunas modificaciones. En concreto, las comisiones están reguladas por ley, por lo que, en ningún caso, la comisión de gestión (que es la que cobra la gestora por sus servicios) podrá exceder el 2,25%, al igual que la comisión de administración, cuyo máximo se fija en el 0,2%.
Mejores Fondos de Renta Variable Estadounidense 2023
Como última parte de nuestro análisis, te dejamos cinco fondos que hemos seleccionado como los mejores fondos de inversión en renta variable estadounidense que hemos seleccionado, de entre la gran oferta existente actualmente en el mercado:
JPM – US Growth
Con una revalorización de hasta el 87,4% acumulada en los últimos cinco años, el producto creado por el banco de inversión JPMorgan es uno de los más atractivos. Su política de inversión es sencilla: se centra en empresas estadounidenses que se encuentran en pleno crecimiento, de ahí el apodo ‘growth’.
Morgan Stanley – Investment Funds
Se trata de un fondo creado por la entidad estadounidense Morgan Stanley con una revalorización del 57,8% en los últimos cinco años. El vehículo de inversión busca obtener valor a través de los valores de renta variable emitidos por empresas de mediana y gran capitalización, incluidos certificados de depósito y fondos de inversión en bienes inmuebles (REITS) de capital fijo, emitidos por empresas ubicadas en Estados Unidos.
AXA World Funds – Framlington American Growth A Capitalisation EUR
El fondo del grupo AXA, una multinacional francesa, se coloca como uno de los mejores productos de inversión en renta variable estadounidense al acumular una revalorización cercana al 100% en los últimos cinco años. Un resultado que se ha logrado no solo a través de sus inversiones en acciones ordinarias, sino que también se vale de derivados financieros.
Schroder International – Selection Fund US Large Cap B Accumulation EUR
Otro de los productos más rentables del mercado. Así, el producto creado por la gestora Schroder bate al mercado y a los índices con solvencia al acumular una revalorización a cinco años superior al 75%. Todo ello, gracias a que posee una cartera equilibrada integrada por empresas con una buena calificación de riesgo.
Natixis International Funds (Lux) I – Harris Associates U.S. Value Equity Fund
Uno de los clásicos de la inversión en renta variable es este producto de Natixis, una entidad de inversión francesa, ya que su origen se remonta, incluso a antes que el del propio banco. De hecho, la firma Natixis como la conocemos nació en 2006 con la fusión de las operaciones de gestión de activos e inversión de Natexis Banque Populaire e IXIS, mientras que el fondo nació en 2002. Aunque todavía es más espectacular su rendimiento, ya que logra una increíble rentabilidad del 13,2% anualizada a 10 años. Un resultado que se ha conseguido con la siguiente premisa: invertir, al menos, dos terceras partes en acciones ordinarias de empresas estadounidenses. Y una tercera parte en valores de renta variable de empresas de elevada capitalización comprendidas en la banda de capitalizaciones del índice S&P 500.