Dentro de los fondos de inversión que tenemos disponibles en el mercado actual, una de las categorías más atractivas para 2024 son los fondos de bajo riesgo. La subida de tipos de interés ha cambiado por completo el panorama de la renta fija: letras del tesoro, depósitos, cuentas remuneradas y fondos están experimentando buenas rentabilidades.
Aunque la gama de productos de inversión de bajo riesgo es muy amplia, en este artículo nos centraremos en fondos de inversión, los cuales se caracterizan por una composición en la que predominan activos de gran solvencia, ampliamente reconocidos y que, aunque no garantizan grandes rentabilidades, tampoco ofrecen por lo general niveles de pérdidas elevados, por lo que son ideales para los inversores más conservadores.
Este tipo de fondos han tenido un comportamiento complejo en la última década, con una caída generalizada en su rentabilidad, ya que los tipos se mantuvieron bajos en muchos países. Por ejemplo, entre 2015 y 2022 los tipos del BCE se situaron en el 0%. Con la subida repentina de los tipos a finales de 2022 y 2023, la situación ha cambiado por completo, ofreciendo un contexto favorecedor para este tipo productos.
Tanto si ya estás dentro de estos fondos como si quieres utilizarlos para invertir, te contamos todo lo que debes saber en esta guía.
¿Qué es un Fondo de Inversión de Bajo Riesgo?
Los fondos de inversión de bajo riesgo son aquellos que invierten en activos cuyo nivel de riesgo es mínimo. La gran mayoría de ellos invierten en renta fija, ya sea deuda pública o privada, aunque es importante destacar que no toda la renta fija conlleva un riesgo de inversión bajo.
Si acudimos a la denominación del riesgo actual que ofrece el Banco de España, en esa famosa escala que va del 1 al 7, podríamos decir que los fondos de inversión de bajo riesgo son aquellos que se encuentran entre la categoría 1 y 2. Entre los productos más destacados de riesgo bajo encontramos las cuentas remuneradas tradicionales, los depósitos de inversión a plazo fijo, los fondos monetarios y otros activos con interés garantizado y que generalmente no implican pérdida alguna del dinero.
Respecto a la composición de la cartera, la mayor parte de los fondos de inversión de bajo riesgo se compone de activos relacionados con los mercados de la deuda pública –letras, bonos, obligaciones del Estado y emisiones de organismos públicos regionales– y deuda privada –pagarés, bonos, deuda subordinada– emitida por empresas para obtener financiación. Como decíamos, no toda la renta fija es de bajo riesgo, por lo que es muy importante fijarse en la calificación crediticia. Cuanto más alta es (AAA) menos riesgo tiene. Por el contrario, los bonos high yield , conocidos también como bonos basura, son bonos de alto rendimiento de mayor riesgo (calificación BBB o inferior).
Igualmente, en el caso de los fondos gestionados por grandes entidades bancarias o financieras, también es posible que encontremos inversiones en productos de la propia empresa, como fondos de renta fija o emisiones de deuda con características similares a las que hemos comentado anteriormente.
En líneas generales, estos fondos suelen tener un carácter más bien global, a fin de buscar las mejores oportunidades de inversión en todo el mundo. Sin embargo, también podemos encontrar productos vinculados a una divisa específica, con inversiones exclusivamente en euros o dólares, o bien a zonas económicas concretas, como pueden ser Europa o Estados Unidos.
Dada la amplia variedad de fondos de bajo riesgo existentes, no tendrás problemas en encontrar aquí el que más convenga a tus intereses. Eso sí, es clave verificar siempre que el nivel de riesgo global del fondo, que, en estos casos, ronda el 1 o el 2.
¿Cómo Funciona un Fondo de Bajo Riesgo?
El funcionamiento de un fondo de bajo riesgo suele ser en general bastante tranquilo, aunque hay excepciones muy poco frecuentes, como 2022. El gestor invierte en productos de muy baja volatilidad y que, en algunos casos, tienen una rentabilidad fija garantizada, por lo que no estamos hablando de productos que necesiten un control muy intensivo.
En general, dependiendo de las características concretas del fondo, este invertirá en un activo, un país o una divisa determinada, dentro del planteamiento básico que realizábamos al final del apartado anterior. Este será el que sirva de referente al gestor del fondo de cara a gestionar el patrimonio según las perspectivas del mercado.
A partir de aquí, el objetivo del gestor del fondo será maximizar los beneficios con las herramientas disponibles para la inversión y lograr los mejores rendimientos para sus clientes, siempre manteniendo el perfil de riesgo bajo que venimos comentando.
¿Por Qué Invertir en Fondos de Bajo Riesgo?
Cuando se trata de decidir sobre por qué invertir en fondos de bajo riesgo existen varias ventajas disponibles, dependiendo de las necesidades específicas de cada inversor.
Una de las opciones que ofrecen los fondos de bajo riesgo es servir de almacén de liquidez para aquel dinero que actualmente no tengamos invertido y que no queramos tener en efectivo en nuestra cuenta. Aunque es cierto que los rendimientos que ofrecen este tipo de fondos son más bien modestos, el pequeño beneficio que podamos obtener siempre será mejor que la pérdida causada por la inflación.
Siguiendo este mismo planteamiento, también son fondos interesantes para aquellas personas que tengan una plena aversión al riesgo y que quieran invertir en un producto que les genere algo de liquidez sin necesidad de imprevistos.
En consecuencia, este tipo de fondos de inversión de bajo riesgo también cuentan con la ventaja de que no requieren ni de grandes conocimientos ni tampoco del control habitual de otros fondos de inversión de mayor riesgo. En consecuencia, pueden ser adecuados para aquellos usuarios cuyos conocimientos no sean muy extensos dentro del mundo de los fondos de inversión.
¿Qué Rentabilidades Tienen los Fondos de Bajo Riesgo?
Debido a su enfoque en la preservación del capital y la estabilidad, los fondos de bajo riesgo suelen proporcionar rendimientos más bajos. Estos rendimientos pueden estar en línea con, o ligeramente superiores a, las tasas de interés bancarias o los rendimientos de los bonos del gobierno.
A pesar del año tan negativo que experimentaron estos fondos en 2022 –uno de los peores años de los últimos 100–, con la subida de los tipos de interés algunos de ellos se han vuelto muy atractivos, con un binomio rentabilidad/riesgo superior a la renta variable.
Como referencia, la media de esta categoría tiene una rentabilidad aproximada del 0,4% (promedio anual) en los últimos 10 años, aunque con la subida de los tipos las rentabilidades se han disparado. Muchos de ellos están alcanzando este año ganancias del 5%, incluso los más rentables superan el 8%. Estas rentabilidades son similares para las diferentes categorías de fondos que hemos mencionado.
Los fondos de bajo riesgo son ideales para objetivos de inversión a corto plazo, donde el principal objetivo es preservar el capital en lugar de lograr un crecimiento sustancial.
¿Qué Riesgos Tienen los Fondos de Bajo Riesgo?
Como hemos mencionado, el nivel de riesgo se encuentra entre el 1 y 2, por lo que es muy reducido. Ahora bien, no siempre las ganancias están garantizadas y, aunque es muy poco probable, pueden volver a vivirse situaciones como la ocurrida en 2022.
Uno de los riesgos más habituales es que el inversor se vuelva excesivamente conservador en momentos en los que el mercado de renta variable está al alza y ofrezca buenas oportunidades con un riesgo relativamente bajo. En algunos casos, el binomio rentabilidad/riesgo en renta variable puede ser muy atractivo, por lo que no aprovecharlo implica un coste de oportunidad considerable en la inversión.
Otro riesgo es el de la tasa de interés. Los fondos que invierten en bonos son susceptibles a este riesgo. Cuando las tasas de interés aumentan, el valor de los bonos existentes tiende a disminuir, lo que puede afectar negativamente al valor del fondo.
Uno de los riesgos más significativos es que los rendimientos no mantengan el ritmo de la inflación. Esto puede erosionar el poder adquisitivo del dinero invertido a lo largo del tiempo, especialmente si la inflación es alta y los rendimientos del fondo son relativamente bajos.
Aunque los fondos de bajo riesgo a menudo invierten en deuda de alta calidad, hay un riesgo inherente de que un emisor de bonos no pueda cumplir con sus obligaciones de pago, lo que podría impactar en los rendimientos.
Existe también un riesgo de liquidez. En ciertos casos, especialmente en fondos que invierten en activos menos líquidos, puede haber dificultades para vender estos activos rápidamente a un precio justo, aunque no es usual.
Otro riesgo que puede tener un fondo de inversión de bajo riesgo es que no esté suficientemente diversificado y esté demasiado concentrado en un tipo particular de activo o en un sector, de esta forma puede ser vulnerable a las fluctuaciones específicas de ese activo o sector.
En cualquier caso, si queremos mantener un riesgo bajo, conviene verificar tanto los objetivos del fondo como los ámbitos de inversión, que no deberían salir de los mercados más consolidados o de las economías internacionales más solventes a nivel mundial.
¿Qué Perfil de Inversor es Adecuado para los Fondos de Bajo Riesgo?
Entre los perfiles de inversor adecuados para este tipo de fondos, destacan las personas mayores de 50 que tienen ya una base consolidada para su jubilación y que desean, con el menor riesgo posible, obtener un beneficio extra y modesto. Sin embargo, este perfil abarca otros rangos de edad, ya que existen muchos inversores conservadores más jóvenes que se decantan por estos productos. En España, por ejemplo, donde el inversor suele ser muy conservador, este tipo de productos son los más habituales entre la población.
Por otro lado, este tipo de fondos también pueden utilizarse como herramienta para gestionar la liquidez, lo que permite a los operadores más experimentados disponer de una alternativa con la que obtener algún pequeño rendimiento a la hora de mantener sus posiciones líquidas en espera de mejores oportunidades de inversión.
¿Qué Fondo de Bajo Riesgo Elegir?
La elección del fondo de bajo riesgo perfecto depende de tres factores principales:
En primer lugar, debemos tener en cuenta la predilección al riesgo del inversor. Aun cuando estamos hablando de fondos de riesgo bajo, existen ciertas diferencias entre fondos –no es lo mismo invertir en un bono alemán que en uno griego–, por lo que conviene valorar y conocer el riesgo específico de cada uno según nuestro perfil y objetivos de inversión.
En segundo lugar, el riesgo viene determinado en gran medida por el tipo de activo en el que se invierte, especialmente en lo que a riesgo de divisa se refiere. Por ejemplo, la caída del euro frente al dólar ha supuesto pérdidas en algunos fondos que invierten exclusivamente en euros.
Por último, cabe destacar el marco temporal del fondo. No es lo mismo invertir a 3 meses que a 3 años; cuánto más largo sea el horizonte temporal más riesgo estamos asumiendo. Por tanto, también es necesario que el inversor tenga en cuenta este factor de acuerdo a sus necesidades específicas.
Si tienes dudas sobre qué fondo de bajo riesgo seleccionar, es conveniente buscar asesoramiento. La opinión de un experto te ayudará a tomar mejores decisiones y aprovechar más eficientemente los contextos macroeconómicos.
¿Cómo Invertir en un Fondo de Inversión de Bajo Riesgo?
Una vez tengamos claro en qué fondo de inversión de bajo riesgo queremos invertir, será el momento de ejecutar la compra del fondo que queramos.
Sólo será necesario abrir una cuenta de gestión y depósito de fondos de inversión. Como las rentabilidades suelen ser muy modestas, es muy importante tener en cuenta qué comisiones y costes estamos asumiendo, ya que si son muy elevados podrían comerse una gran parte de la rentabilidad. Las plataformas en las que podemos invertir son las siguientes:
- Asesores financieros: Si eres un inversor principiante, siempre puedes contratar a un asesor financiero. Ahora bien, hay que tener en cuenta que a las modestas rentabilidades que podemos conseguir con fondos de bajo riesgo hay que restarle el coste por el asesoramiento financiero. La ventaja que es el asesoramiento te permitirá saber qué objetivos financieros te quieres marcar y qué riesgos puedes asumir.
- Brokers online: Si ya conoces el producto de bajo riesgo que quieres contratar, una buena opción son los brokers online, que ofrecen una gama amplia de fondos acorde al inversor conservador. Además, suelen ofrecer carteras de bajo riesgo que permiten invertir en diferentes fondos y diversificar la inversión.
- Bancos: La gran mayoría de los bancos ofrecen fondos de bajo riesgo. Ahora bien, algunos añaden comisiones adicionales que, en el caso de estos fondos, perjudican mucho a las ganancias, ya que las rentabilidades son modestas. Además, algunos bancos tratan de vender sus propios productos. Esto per se no es necesariamente negativo, pero es importante analizar el producto previamente a su compra.
- Gestoras: Algunas gestoras están más especializadas en renta fija y ofrecen una gama muy amplia de productos en esta área de inversión. Por tanto, si conocemos concretamente el fondo de bajo riesgo o el área de renta fija en el que queremos invertir, puede ser muy buena opción para ahorrar comisiones. Una de las desventajas de estas entidades es que en ocasiones no permiten contratar un producto de forma directa si el inversor no vive en el país de origen de la gestora, por lo que tendrá que hacerlo a través de un intermediario.
- Roboadvisors: Los roboadvisors son una buena solución para los inversores que acaban de iniciarse. Existe una amplia gama de carteras de bajo riesgo con bajas comisiones. Hay que tener en cuenta que muchos brokers sólo ofrecen carteras indexadas, por lo que si se quiere invertir en fondos de bajo riesgo de gestión activa puede que la oferta sea más limitada.
Una vez que abrimos nuestra cuenta en la entidad, accedemos y buscamos el fondo en el que queremos invertir. Como hemos mencionado, es fundamental que nos aseguremos, a través del número ISIN, del fondo en el que deseamos invertir, ya que muchos de los fondos de renta fija tienen nombres muy similares que invierten en activos muy diferentes.
Con todos estos datos claros, ya solo nos quedaría indicar cuánta es la cantidad que deseamos invertir y ejecutar la orden de compra. Si existe disponibilidad de participaciones en el fondo de inversión, dicha operación se realizará sobre la marcha. En el caso de que no haya, tendremos que esperar a que alguien deshaga sus posiciones para adquirir sus participaciones en el fondo. De todos modos, la mayor parte de los fondos de inversión de bajo riesgo suelen tener emisiones de gran tamaño y permiten disponer en todo momento de títulos para entrar en el producto.
Completado este proceso, las participaciones del fondo se depositarán en nuestra cuenta y ya solo tendremos que mantener las mismas controladas de vez en cuando para verificar su comportamiento. No olivemos que hablamos de fondos de renta fija con una volatilidad baja. Aun así, no es recomendable dejar la posición sin vigilancia; en el mundo de la inversión siempre caben sorpresas.
¿Cuáles son las Comisiones de un Fondo de Bajo Riesgo?
Conocer los gastos y las comisiones de un fondo es determinante para valorar la rentabilidad de un fondo, más aún si se trata de un fondo de renta fija de bajo riesgo. Las rentabilidades de estos fondos suelen ser modestas, por lo que si la comisión es elevada puede comerse buena parte del rendimiento del fondo.
La buena noticia es que los gastos habituales de gestión suelen ser bajos –de media 0,5%–, debido precisamente a la relativa sencillez con la que estos productos se gestionan. Obviamente, es necesario que los gestores estén al tanto del comportamiento de los activos del fondo, pero estos no requieren de una vigilancia tan estrecha al ser principalmente inversiones de renta fija o con poca volatilidad.
A parte de las comisiones de gestión, también podemos encontrar otras menos habituales para un fondo de inversión de bajo riesgo:
- Comisión de suscripción: Es la comisión que se carga al inversor por comprar las participaciones en el fondo deseado. Se calcula aplicando un porcentaje fijado por la gestora del fondo para tal compra, que se detrae del importe total a invertir por parte del cliente. En el caso de los fondos de bajo riesgo, no suelen ser muy habituales y rondan entre el 0,5 y 1%.
- Comisión de reembolso: Esta comisión es la que debe pagar el inversor a la hora de vender todo o parte de sus participaciones en un determinado fondo de inversión de bajo riesgo. El procedimiento de cálculo y el porcentaje correspondiente también funcionan de la misma forma que en la comisión de suscripción mencionada anteriormente. Esta comisión es muy poco habitual en este tipo de productos.
- Comisión de custodia: Es muy poco habitual y suele ser muy baja. Esta comisión clásica es la que se debe pagar por mantener la participación abierta en el fondo elegido y se abona también en porcentaje relacionado con el importe total invertido.
Mejores Fondos de Bajo Riesgo 2024
2024 está siendo uno de los mejores años de este siglo para invertir en fondos de bajo riesgo. De hecho, el binomio riesgo/rentabilidad está siendo en algunos casos mejor que en la renta variable. Destacamos los fondos de bajo riesgo más rentables de los últimos cinco años.
| Fondo | Rent 5 años anualiz. | Rent 3 años anualiz. | Rent 1 año anualiz. | Riesgo (1 a 7) | Categoría del fondo |
| Dunas Valor Prudente R FI | 1,95% | 2,05% | 0,94% | 2 | Renta fija |
| DWS Floating Rate Notes LC | 0,9% | 1,51% | 5,01% | 2 | Renta fija |
| Bestinver Corto Plazo B FI | 0,83% | 1,29% | 0,99% | 1 | Renta fija |
| Santalucía Renta Fija Corto Plazo Euro B FI | 0,76% | 0,89% | 0,74% | 2 | Renta fija |
| Groupama Trésorerie IC | 0,69% | 1,33% | 1,02% | 1 | Renta fija |
Rentabilidades acumul. % al 1 de abril de 2024. Los datos pueden variar diariamente.
En primer lugar, cabe destacar el Dunas Valor Prudente R FI, un fondo diversificado que invierte en múltiples activos, principalmente en mercados de la OCDE. Ha tenido un comportamiento muy bueno y estable en los últimos cinco años, sin apenas pérdidas en 2022. La comisión de gestión es quizás un poco elevada (0,85%) y no tiene comisiones de suscripción ni reembolso.
Por otro lado, el DWS Floating Rate Notes LC está aprovechando muy bien la subida de tipos y la situación macroeconómica actual con una espectacular rentabilidad del 5% en el último año. En 2023, logró un 4,46%, después de tres años consecutivos en negativo aunque con pérdidas modestas. Invierte en deuda pública y bonos corporativos en euros o cubiertos frente a esta moneda con un tipo de interés variable. Tiene una comisión estándar del 0,6% y una comisión de suscripción del 1%.
En tercer lugar, cabe señalar el Bestinver Corto Plazo B FI, con un riesgo mínimo y una rentabilidad estable y similar a los productos con un nivel de riesgo más elevado. Este fondo invierte en activos de renta fija pública y privada de emisores y mercados de la OCDE. Al igual que el anterior, está sabiendo aprovechar muy bien la subida de tipos, con una rentabilidad que rozó el 4% en 2023. Además, la comisión de gestión es muy baja (0,2%).
Otro fondo que entra en la lista es el Santalucía Renta Fija Corto Plazo Euro B FI, que invierte en renta fija pública y privada principalmente en mercados europeos. La comisión de gestión es baja (0,3%) y en los últimos dos años está experimentando un buen comportamiento. Sin embargo, 2022 fue un mal año para el fondo, perdiendo un 2,06%.
Por último, cabe señalar el Groupama Trésorerie IC, otro fondo que se ha visto favorecido por la subida de tipos y que en el último año ha logrado una rentabilidad del 3,94% sin apenas riesgo. Tiene una comisión de gestión del 0,3% y una de suscripción del 0,5%.