El riesgo en una inversión es posiblemente uno de los factores más determinantes a la hora de seleccionar un producto o un área de inversión. Por regla general, a mayor riesgo mayor rentabilidad, pero no olvidemos que existe otro lado de la moneda: a mayor riesgo también hay más posibilidades de tener pérdidas considerables.
Es habitual que encontremos oportunidades de inversión muy llamativas por sus elevadas rentabilidades y que, movidos por la euforia, invirtamos nuestro dinero sin un análisis previo de la situación. No necesariamente todo lo que sube mucho debe bajar, pero sí es cierto que la euforia no es un buen motivo para invertir. Por eso, la gestión de las emociones y el análisis crítico son dos elementos indispensables para invertir en fondos de inversión de alto riesgo.
¿Qué es un Fondo de Inversión de Riesgo Alto?
Entendemos por fondo de inversión de alto riesgo aquel en el que el inversor está dispuesto a asumir pérdidas considerables, con la posibilidad de alcanzar elevadas rentabilidades, con un nivel de riesgo en torno al 6 (riesgo alto) o 7 (riesgo alto o extremo). Obviamente, esto se hace mediante un sistema de gestión que garantiza que las decisiones tomadas sean las correctas pero dejando de lado el conservadurismo a la hora de plantear los movimientos del fondo.
La gran mayoría de estos fondos son de renta variable, ya que la fluctuación de los valores en este ámbito de la inversión es mayor. Ahora bien, también podemos encontrar productos de renta fija con riesgos muy elevados, como deuda de empresas con una calificación crediticia muy baja.
Estos fondos pueden estar especializados según los siguientes elementos:
Países de Inversión
En principio, podríamos pensar que los fondos de inversión de alto riesgo invierten en países emergentes o economías no muy desarrolladas, que generalmente son aquellas que aumentan el nivel de riesgo pero también permiten incrementar las posibilidades a la hora de conseguir resultados favorables o rentabilidades potencialmente elevadas. Aunque esto es cierto, también hay fondos que invierten en países desarrollados pero centrando su operativa en los activos de mayor riesgo, como aquellos sectores destinados a la innovación o afectados por ciclos económicos muy marcados.
Por Sectores y Tamaño de Empresa
Los sectores son otro aspecto que tiene mucho que decir a la hora de hablar de fondos de inversión de alto riesgo. Buena parte de estas inversiones están ligadas a sectores innovadores, como el sector tecnológico, o a áreas de inversión determinadas, como algunas inversiones alternativas. Sin embargo, el riesgo también está determinado por el tamaño de la empresa. Las startups, por ejemplo, son un buen ejemplo, ya que se tratan de compañías con poco recorrido, grandes expectativas y una incertidumbre muy elevada.
Por su Composición
Si pensamos en fondos de alto riesgo, seguramente lo primero que venga a nuestra cabeza son productos basados en la renta variable. Y aunque es cierto que la mayoría de los fondos del sector invierten en este tipo de activos, también hay otros que pueden resultar útiles a la hora de plantear el diseño de un fondo. Entre ellos tenemos los derivados, que incrementan aún más el riesgo por su efecto de apalancamiento y permiten invertir en renta variable; las emisiones de deuda, ya sean de tipo empresarial o bien las de países de cualquier tipo; o el capital riesgo o venture capital.
Por lo tanto, la composición real del fondo no tiene que limitarse únicamente a la renta variable.
¿Cómo Funciona un Fondo de Riesgo Alto?
El funcionamiento de un fondo de riesgo alto es similar al de cualquier otro tipo de fondo de inversión en cuanto a estructura, con una entidad emisora encargada de captar la liquidez necesaria y una gestora responsable de las operaciones financieras para alcanzar los objetivos del fondo. Sin embargo, la estrategia de inversión y gestión de riesgos de estos fondos difiere significativamente para adecuarse a su perfil de alto riesgo.
El núcleo de un fondo de riesgo alto reside en su enfoque hacia inversiones que ofrecen potencialmente altos retornos a cambio de un mayor riesgo. A diferencia de los fondos de riesgo moderado que buscan una mezcla equilibrada de activos como acciones y bonos para mitigar la volatilidad, los fondos de alto riesgo suelen inclinarse más hacia activos que, aunque volátiles, pueden generar ganancias significativas. Estos pueden incluir inversiones en mercados emergentes, empresas de tecnología de alto crecimiento, o instrumentos financieros complejos como derivados.
La gestión de estos fondos es fundamentalmente proactiva y a menudo agresiva. Los gestores de fondos ajustan continuamente la cartera para maximizar los retornos, lo que puede implicar cambios significativos en la asignación de activos en respuesta a las condiciones del mercado. Esto podría incluir aumentar la exposición a sectores o regiones que el gestor cree que superarán o reducirán la inversión en áreas que presentan más riesgos.
Aunque algunos fondos de alto riesgo operan bajo una gestión pasiva, la mayoría son de gestión activa. Esto permite a los gestores de fondos responder dinámicamente a los cambios del mercado y ajustar las estrategias de inversión en consecuencia. Analizar los objetivos de un fondo es crucial para entender si estos están alineados con un índice de referencia específico o si buscan superar ciertos benchmarks de mercado.
¿Por Qué Invertir en Fondos de Riesgo Alto?
La principal ventaja de los fondos de alto riesgo son sus rentabilidades potenciales. Algunos de estos fondos han logrado rentabilidades de más del 50% en algunos años, un rendimiento muy superior a la mayoría de los productos financieros. Ahora bien, también han logrado pérdidas similares, por lo que cuando hablamos de rentabilidad siempre tenemos que tener muy presente el riesgo.
Otra ventaja de los fondos de alto riesgo es la situación en la que se encuentran los mercados. Vivimos en un momento de grandes cambios, con revoluciones tecnológicas en muchos sectores: IA, Big Data, biotecnología, blockchain, sostenibilidad, etc. Esta situación ha favorecido en gran medida a los fondos de alto riesgo, ofreciendo muchas oportunidades de inversión atractivas. El S&P 500, por ejemplo, ha experimentado una revalorización por encima de la media en los últimos años.
Además, gracias la innovación en la industria financiera, los inversores minoristas han podido acceder a mercados o activos que generalmente no eran accesibles, como pueden ser, por ejemplo, el venture capital o el crowdfunding en real state. Esto ha permitido que el inversor medio tenga más oportunidades de inversión de alto riesgo.
¿Qué Rentabilidades Tienen los Fondos de Riesgo Alto?
Debido a la gran variedad de sectores, tipologías y geografías en las que invertir, resulta complicado establecer un parámetro general de rentabilidad para los fondos de alto riesgo. Si nos fijamos en los índices más conocidos, el S&P 500 ha tenido una rentabilidad media anualizada del 9% desde su creación en 1920.
Un buen año en fondos de alto riesgo suelen tener un rendimiento entre el 15 y el 50%. Tras la tendencia a la baja de 2022, que cayó hasta un 35%, el Nasdaq logró una rentabilidad superior al 50% en 2023. Como es habitual en este tipo de de índices, la volatilidad suele ser muy alta y la variación interanual puede ser considerable.
Además, las rentabilidades varían según el área económica en el que estemos invertidos. Hay años donde la renta variable ha tenido un comportamiento malo, mientras que la renta fija de alto rendimiento tiene buenas rentabilidades. Otros años, el desempeño del private equity puede ser superior, por lo que cada activo se ve favorecido por un contexto económico determinado.
¿Qué Riesgos Tienen los Fondos de Riesgo Alto?
Tal como intuyes, el riesgo puede convertirse en una gran desventaja, especialmente para aquellos inversores principiantes que no saben adelantarse a las circunstancias del mercado y la economía. Este tipo de fondos se encuentran en la categoría 6 (riesgo alto) o 7 (riesgo muy alto), según la CNMV.
La elevada volatilidad es otro de los riesgos. Si no sabemos interpretar bien el comportamiento de la bolsa o si no tenemos una estrategia clara, la volatilidad puede convertirse en un enemigo y es posible que desistamos y retiremos nuestra inversión con pérdidas. Es importante que si invertimos en este tipo de productos, asumamos en conciencia el riesgo que estamos tomando y tengamos un conocimiento muy claro de cómo funcionan estos productos.
Por otro lado, suelen ser activos más sensibles a determinadas situaciones macroeconómicas. En periodos inflacionistas o de endurecimiento de la política monetaria, los activos de alto riesgo pueden tener un comportamiento peor respecto a otros activos. Asimismo, no suelen llevar bien la incertidumbre económica o el riesgo de recesión.
Qué Perfil de Inversor es Adecuado para los Fondos de Riesgo Alto?
De acuerdo con nuestros analistas, los fondos de alto riesgo están pensados para inversores con un perfil agresivo o muy agresivo. Requiere de un perfil experto o con experiencia en el mundo financiero –a no ser que se cuente con un asesor financiero–. Hablamos de un perfil que además es plenamente consciente del riesgo que asume y entiende muy bien los activos en los que invierte.
Es importante destacar que no todo perfil experto apuesta por productos de alto riesgo. Muchos inversores prefieren optar por otros activos donde el binomio rentabilidad/riesgo es más tranquilo y acorde a sus preferencias y objetivos de inversión.
Además, el inversor que invierte en estos productos suele buscar un equilibrio en su cartera, diversificando en otros activos o productos de inversión. Si queremos invertir en fondos de muy alto riesgo, generalmente se recomienda no ocupar más de un 15% de la cartera total.
¿Qué Fondo de Riesgo Alto Elegir?
La elección del fondo de alto riesgo que decidamos elegir depende de los siguientes factores:
- Preferencias y perfil del inversor
- Sectores: salud, tecnología, materias primas, sostenibilidad, movilidad eléctrica…
- Zonas geográficas: emergentes, EE. UU., Europa o países concretos.
- Áreas de inversión: renta variable, renta fija, private equity, materias primas, derivados…
- Estilo de inversión: value investing, fondos indexados, growth…
- Horizonte de inversión: es importante evaluar cuánto tiempo estoy dispuesto a mantener una inversión.
- Contexto macroeconómico y político y situación de los mercados.
Es muy importante tener en cuenta los objetivos de inversión del fondo seleccionado, que deben declararse junto con el estilo de gestión por parte de la entidad emisora del mismo y que se deben ofrecer a los usuarios como parte de la información básica. En este caso, es clave evaluar esos folletos informativos para conocer tanto la composición del fondo como el resto de parámetros necesarios para valorar esa gestión y determinar si nos interesa entrar en el producto.
Finalmente, es posible modular ligeramente el riesgo dentro de este tipo de fondos, aunque para ello será necesario tener ciertos conocimientos al respecto. La forma de hacerlo sería evaluando la cartera y los objetivos de inversión ya mencionados y valorando cuáles pueden ofrecer un menor nivel de riesgo, aun dentro del carácter extremo que venimos mencionando.
Durante esta evaluación de la inversión es fundamental que tengamos en cuenta el parámetro de la volatilidad, con el que nos resulta más sencillo tener claro cómo de potentes son los movimientos del fondo. Un fondo con un nivel de riesgo elevado y una volatilidad alta moverá considerablemente su nivel de precio y por tanto, será capaz de ofrecer mayores beneficios o pérdidas. Dado que es muy fácil consultar con ese nivel de volatilidad de los diferentes fondos cotizados en el mercado, te recomendamos encarecidamente que evalúes este parámetro a la hora de tomar decisiones de inversión.
¿Cómo Invertir en Fondos de Inversión de Riesgo Alto?
La inversión en fondos de riesgo alto conserva la operativa que hemos venido mencionando habitualmente en nuestras guías para el resto de productos del mercado. Ahora bien, las entidades financieras están haciendo un esfuerzo por insistir al inversor lo que debe conocer antes de invertir en este tipo de productos. De hecho, en algunos países no se puede invertir en este tipo de productos si no se confirma la experiencia del inversor.
Entre las plataformas y entidades en las que puedes contratar un producto de estas características caben las siguientes:
- Asesores financieros: Si tienes algo de experiencia en el mundo de la inversión, pero no sabes muy bien por dónde empezar con los fondos de alto riesgo, lo más recomendable es hablar con un asesor financiero. Este te ayudará a saber cuánto riesgo estás dispuesto a asumir, qué volatilidad o cuánto podrías llegar a perder en este tipo de productos y qué estrategia es más adecuada para ti. Aunque el asesoramiento financiero supone un coste adicional, para fondos de alto riesgo es importante con un buen asesoramiento.
- Brokers online: Si ya sabes qué fondo de riesgo de alto riesgo elegir, puedes acceder a los brókers online, que ofrecen una gama amplia de fondos acorde a tu perfil inversor. Ahora bien, tienes que tener en cuenta que algunos de estos brokers sólo ofrecen fondos indexados, por lo que tendrás que analizar qué broker encaja mejor con los productos en los que quieres invertir. No todas estas entidades ofrecen productos o carteras de riesgo muy alto (7), por lo que si eres un inversor amigo del riesgo extremo tendrás más limitaciones.
- Bancos: La gran mayoría de los bancos ofrecen fondos de alto riesgo. Algunos de ellos añaden comisiones de custodia muy elevadas o te ofrecen productos de la casa que pueden no ser la mejor opción de inversión. Al mismo tiempo, también pueden ofrecer servicios de asesoramiento.
- Gestoras: Si sabemos específicamente qué fondo de alto riesgo y de qué gestora queremos invertir, puede ser muy útil esta opción para ahorrarnos comisiones. Además, a través de las gestoras especializadas podemos acceder a productos de private equity o derivados que de otra forma sería mucho más complicado acceder. Por otro lado, hay que tener en cuenta que en determinados países sólo se pueden contratar directamente fondos de las gestoras de ese país.
- Roboadvisors: Los roboadvisors son muy útiles si no se tiene una experiencia consolidada con fondos de alto riesgo. Existen múltiples ofertas para una cartera de riesgo alto y con comisiones más bajas. Ahora bien, aunque algunos roboadvisors también ofrecen servicios de brokers o bancos, no todos permiten invertir en fondos de gestión activa. Es muy importante, por tanto, saber en qué producto queremos invertir y por qué.
Una vez seleccionado el producto, accedemos a la plataforma de inversión y ejecutamos la compra creando la orden correspondiente. Una vez introducida la orden en el sistema, no tendremos más que esperar a que esta se ejecute. El tiempo dependerá de la diferencia que hay entre el precio de mercado y el que ya hemos indicado y también del tamaño del fondo, dado que generalmente los fondos con mayor volumen disponible suelen ofrecer mayor disponibilidad de participaciones y mayor movimiento del mercado.
Cuando la orden ya se haya ejecutado, será momento de ver el precio al final al cual hemos entrado en el fondo, que deberemos tener como referencia de cara a evaluar el comportamiento futuro del mismo. Tal como hemos mencionado ya, es fundamental mantener un control estricto sobre el comportamiento del fondo y su evolución, a fin de tomar las medidas correctoras necesarias.
¿Cuáles son las Comisiones de un Fondo de Riesgo Alto?
Las comisiones siempre son un problema a la hora de realizar inversiones en fondos de inversión, por lo que apostar por productos que mantengan estas bajo control es fundamental. Dado que este tipo de productos implican un alto riesgo, las comisiones suelen ser ligeramente superiores. Las comisiones más habituales son las siguientes:
- Comisión de suscripción: La comisión de suscripción o de compra es la que abonaremos a la hora de adquirir participaciones en un fondo de inversión de esta categoría. Dicho importe se calcula tomando como base el valor total de las participaciones compradas y aplicándole un porcentaje de terminado por la emisora del producto. Esta comisión está en torno 2 y 5% generalmente, más cercano a la primera cifra que a la segunda. También es habitual que algunos fondos de inversión recién estrenados no tengan comisión de entrada a fin de captar nuevos inversores.
- Comisión de reembolso: La comisión de reembolso llamada, también comisión de venta, es la que se nos cobra en el momento en que vendemos nuestras participaciones. Nuevamente, se calcula tomando como base un porcentaje establecido por la gestora y que se aplica al producto entre el número de participaciones que tengamos y el valor de las mismas. Su importe también suele ser variable y ronda en torno al 2%, sin que en este caso se bonifique para evitar salidas excesivas del capital.
- Comisión de gestión: La comisión de gestión es la que retribuye a la entidad gestora del fondo por toda la operativa que despliega para lograr los beneficios correspondientes y establecidos en sus objetivos. Es una de las comisiones más variables, aunque la media del mercado se sitúa entre el 1 al 2%. Ahora bien, podemos encontrar fondos indexados con comisiones de gestión muy bajas. Este porcentaje se calcula sobre el importe medio de las participaciones que hayamos mantenido en el fondo durante un cierto tiempo, denominado periodo de liquidación. En consecuencia, el valor total será el importe medio que hemos mantenido durante ese periodo multiplicado por el porcentaje que corresponda.
- Comisión a éxito: Suele ser más habitual en este tipo de productos de alto riesgo, aunque poco frecuente. Estas comisiones se cobran cuando el gestor logra una rentabilidad muy elevada en el fondo y cobra un porcentaje de la ganancia al inversor. No siempre que la rentabilidad es positiva se cobra esta comisión y lo más común es que los objetivos propuestos para cobrarla sean muy ambiciosos. Por ejemplo, un fondo podría cobrar una comisión del 20% sobre cualquier rendimiento que exceda el 10% anual. Si tu inversión de $10,000 gana un 12% (o $1,200) en un año, pagarías $40 (20% de $200, que es la ganancia por encima del 10%). Sin embargo, en algunos países existe un tope a estos porcentajes. En España, por ejemplo, si se aplica solo una comisión de éxito es del 18% sobre el patrimonio. Si se recurre a la fórmula mixta el máximo sería un fijo de gestión del 1,35% más un 9% de éxito.
Ejemplos de Fondos de Alto Riesgo 2024
Concluimos con algunos ejemplos de fondos de renta variable de alto riesgo. Debido a la variedad de productos, hemos seleccionado un fondo indexado, un fondo value investing y tres fondos de gestión activa. Con la expectativa de bajada de tipos y la recuperación de la economía, parece que 2024 puede ser un buen año para este tipo de productos. Sin embargo, todavía quedan todavía muchos interrogantes por resolver, por lo que la inversión en fondos de alto riesgo no es garantía de éxito.
| Fondo | Rent. 5 años anualiz. | Rent. 3 años anualiz. | Rent. 1 año | Nivel de riesgo | Categoría del fondo |
| Vanguard U.S. 500 Stock Index Fund Investor EUR Accumulation | 14,50% | 12,79% | 11,20% | 6 | Fondo indexado renta variable |
| Fidelity Funds – Global Technology Fund A-Acc-EUR | 20,34% | 11,06% | 8,43% | 6 | Fondo gestión activa tecnología |
| Cinvest Multigestión Oricalco FI | N/A | 16,42% | 23,65% | 7 | Fondo gestión activa |
| Azvalor Internacional FI | 13,90% | 24,16% | 2,47% | 7 | Renta variable, value investing |
| Schroder International Selection Fund Global Energy A Accumulation EUR | 7,42% | 28,71% | 10,01% | 7 | Renta variable energía |
Rentabilidades acumul. % al 9 de abril de 2024. Los datos pueden variar diariamente.
Nuestro primer fondo es uno de los más conocidos del mercado, el Vanguard U.S. 500 Stock Index Fund Investor EUR Accumulation. Se trata de un fondo indexado al S&P 500 con unas rentabilidades históricas muy positivas. Sus comisiones son considerablemente bajas –la comisión de gestión es del 0,10%– y está disponible en muchas plataformas de inversión. Dentro de los fondos de alto riesgo, los fondos indexados son la inversión más popular entre los inversores principiantes a este sector del mercado. Invertir en él es invertir en la economía de EE. UU.
Entre los sectores más atractivos para invertir con fondos de alto riesgo, encontramos el tecnológico. Este universo es amplísimo y un ejemplo de esta clase de productos es el Fidelity Funds – Global Technology Fund A-Acc-EUR, un fondo de gestión activa especializado en este sector. El fondo pretende facilitar a los inversores un crecimiento de capital a largo plazo, invirtiendo principalmente en valores de renta variable de empresas en todo el mundo que ya tengan, o vayan a desarrollar productos, procesos o servicios, que den u obtengan beneficios de los avances y mejoras tecnológicas. Tiene una comisión de gestión del 1,89% y destaca por su rentabilidad anualizada a cinco años.
El tercer fondo es el Cinvest Multigestión Oricalco FI, con un gran peso en el sector tecnológico y financiero. Este fondo de riesgo muy alto, tiene una volatilidad considerable. En 2020 logró la estratosférica rentabilidad de 157%. En 2021 subió un 55% y en 2022 bajó un 52%, una montaña rusa sólo apta para inversores experimentados. Tiene una comisión de gestión del 1,35%.
Cambiando de estilo de inversión, en el value investing podemos poner un ejemplo de éxito en los últimos años, el AzValor Internacional FI. Este fondo español selecciona activos infravalorados por el mercado con alto potencial de revalorización. Al menos un 75% de la exposición total se invierte en renta variable de cualquier capitalización y sector, de emisores/ mercados principalmente de la OCDE. Tiene una comisión de gestión del 1,8% y un mínimo de inversión de 5.000 euros.
Finalmente, destacamos el Schroder International Selection Fund Global Energy A Accumulation EUR Hedged, enfocado principalmente en inversiones alternativas en grandes empresas energéticas a nivel mundial. Aunque EE.UU tiene un gran peso, es un fondo muy diversificado.