Dentro de las actividades primarias de la economía se encuentra la agricultura. Por eso no es extraño que sean muchas las gestoras de fondos de inversión que han decidido crear productos destinados a invertir en empresas que tienen su negocio dentro del sector agrícola.
Si tú también quieres lanzarte a invertir en alguno de ellos, te dejamos toda la información que necesitas a continuación.
¿Qué es un Fondo de Inversión Agrícola?
Los fondos de inversión de renta variable del sector agricultura son aquellos que invierten al menos el 75% de sus activos en empresas de renta variable vinculadas con este sector económico.
Al respecto, es importante saber que se entienden por empresas vinculadas a la agricultura tanto las empresas productoras, como las distribuidoras y transformadoras de productos agrícolas en sus fases iniciales, así como las compañías dedicadas a proveer de materiales y maquinaria a estas compañías. Algo que permite abrir un poco más el rango de las empresas en las cuales los fondos pueden invertir.
Este aspecto resulta relevante si tenemos en cuenta que muchas veces la agricultura está vinculada a explotaciones tradicionales o de tamaño no muy grande, por lo que la presencia de este tipo de compañías en bolsa no siempre es habitual.
Por otra parte, siguiendo el planteamiento de los fondos en otros sectores, para que se tenga a un fondo como de renta variable en el sector de la agricultura es necesario que al menos el 50% de su patrimonio se invierta en este tipo de empresas.
Respecto al ámbito geográfico de este tipo de fondos, lo más usual es que tengan un carácter más bien global, aunque en algunos casos se pueden enfocar de una manera más específica en ciertas regiones del mundo conocidas por su potencial agrícola.
Algo parecido pasa con los sectores específicos en los cuales suelen invertir, entre los que los más habituales son el consumo defensivo al que pertenece la propia categoría agrícola y también cierta presencia de los sectores industriales y de consumo cíclico tanto por la parte de los suministros como por la distribución directa de esos productos a los consumidores.
¿Cómo Funciona un Fondo de Inversión Agrícola?
El funcionamiento de los fondos de renta variable vinculados al mundo agrícola suele seguir el mismo diseño que los fondos de renta variable convencionales. Sí es cierto que, en este caso, no existen referencias claras o concretas en relación al sector tal como pasa con las industrias tecnológicas, lo que dificulta un poco a las gestoras establecer referencias específicas a la hora de marcar un objetivo de ganancia.
En consecuencia, el funcionamiento depende un poco tanto del comportamiento general de los mercados de productos agrícolas y sus derivados como de la buena orientación que el sector pueda tener dentro de la economía en general.
Tomando como base estos elementos y mediante operaciones de análisis técnico y fundamental, la Entidad Gestora decidirá cuál es la distribución de fondos más adecuada para conseguir el máximo rendimiento económico del patrimonio que le ha sido asignado por los inversores, ejecutando las operaciones de compra y venta de activos financieros necesarios para ello. La gran mayoría serán activos de renta variable aunque, en algunos casos, también se puede invertir en futuros vinculados a los mercados de materias primas agrícolas o bien en otros productos financieros que puedan resultar interesantes a fin de lograr los objetivos que persigue el fondo.
¿Por Qué Invertir en Fondos de Inversión Agrícola?
La inversión en fondos de renta variable en el sector agrícola podríamos considerarla casi como una propuesta alternativa a lo que suponen las inversiones en renta variable convencional. Hablamos de un sector muy específico y en el que siempre va a existir demanda puesto que, a fin de cuentas, tenemos que comer todos los días.
También el sector es importante si tenemos en cuenta que incluye a empresas madereras y similares, cuyo comportamiento muchas veces se vincula de forma directa al ciclo económico y en este caso, al contar con el componente más agrícola o alimentario, se puede romper esa tendencia.
Por otra parte, también hablamos de un sector en el cual la tecnología tiene mucho que decir si tenemos en cuenta que en el mismo también se engloban ciertas compañías de tecnología enfocadas a la mejora de los cultivos, al desarrollo de nuevas variedades y a otras tareas análogas. Todo ello sin la exposición tan directa que encontramos en los fondos de tecnología convencionales, lo que siempre es una buena idea para obtener rendimientos adecuados.
¿Qué Rentabilidades Tienen los Fondos de Inversión Agrícola?
Aunque el 2022 fue un año teóricamente bueno para la agricultura debido al alza de precios causada por la guerra en Ucrania, los resultados de los fondos demuestran que la realidad es otra. En concreto, durante el ejercicio 2022 los fondos integrados en esta categoría tuvieron una pérdida del 4,29% en términos medios.
Los motivos son evidentes si rascamos un poco en la superficie. Aunque es cierto que el incremento de precios tuvo un efecto interesante en los ingresos de estas compañías, aún más lo fue el efecto del incremento de los costes asociados a la operativa agrícola. El incremento del precio de los combustibles afecta de forma directa e indirecta a toda la cadena de valor, así como la subida de precios en fertilizantes y abonos han supuesto un golpe considerable para las compañías del sector, tal como reflejan sus cotizaciones en bolsa.
Al respecto y de cara al ejercicio 2023 y los venideros, es importante tener en cuenta la evolución del conflicto a fin de evaluar en qué medida este supondrá nuevos inconvenientes para ahorrar rentabilidad acumulada de estas compañías y los fondos que invierten en ellas.
¿Qué Riesgos Tienen los Fondos de Inversión Agrícola?
Entre los principales riesgos de los fondos relacionados con la agricultura tenemos algunos que hemos comentado ya, tales como posibles alzas en los combustibles o en los fertilizantes, que son suministros básicos para que esta industria funcione como debe.
También influye de forma notable el clima, dado que los periodos de sequía en las regiones de las que estemos invirtiendo o los problemas climáticos a nivel global también afectan a la evolución futura del fondo.
Por otra parte, tenemos que pensar que estamos hablando de fondos de renta variable, por lo que prácticamente todo lo que sepas al respecto de los mismos sería de aplicación a este tipo de productos a la hora de evaluar su perfil de riesgo. La prueba de que hablamos de una inversión de un cierto nivel de riesgo la tenemos en que, dentro del semáforo de la CNM, destinado para valorar este tipo de productos, generalmente los fondos agrícolas se sitúan dentro del nivel 6. Eso sí, dentro de la categoría de fondos de renta variable estaríamos hablando de uno de los que tiene menor riesgo.
¿Qué Perfil de Inversor es Adecuado Para los Fondos de Inversión Agrícola?
Cuando se trata de determinar el perfil del inversor en fondos de renta variable vinculados a la agricultura tenemos dos opciones principales.
El primero es aquel que desea invertir en renta variable, siendo consciente de los riesgos que este tipo de productos tienen, pero con una alternativa un poco más segura, conforme a lo que hemos comentado antes. Esto no quiere decir que este tipo de fondos no pueda registrar pérdidas tal como ha pasado en el año 2022, pero sí es cierto que su volatilidad es más modesta y ajustada que la de otros fondos de inversión en renta variable en otros sectores.
El segundo apartado sería el que forman aquellos inversores que deseen darle un complemento adicional a una cartera bien diversificada con un fondo anticíclico y que sea capaz de rendir incluso cuando la economía no va todo lo bien que debiera. En este caso, las características de las empresas agrícolas son las más adecuadas para lograr ese objetivo y conseguir así un rendimiento adecuado que pueda compensar posibles pérdidas de otros componentes de la cartera.
En ambos casos conviene recordar que el periodo temporal recomendado para este tipo de fondos va de los tres a cinco años, siendo este el tiempo necesario para que cada producto obtenga el despliegue necesario y consiga los rendimientos esperados.
¿Qué Fondo de Inversión Agrícola Elegir?
Si analizamos un poco las carteras y las exposiciones de los diferentes fondos de inversión que forman parte del segmento de renta variable en agricultura, veremos como estos tienen una composición bastante similar en lo que se refiere a cuestiones como las áreas geográficas en las que operan o bien el tipo de industrias en las que invierten.
Analizando los datos de los agregadores de fondos que encontramos en la Red, vemos como actualmente son solo 10 gestoras las que operan en este segmento, ofreciendo en torno a unos 70 productos diferentes, en teoría, pero bastante similares.
En consecuencia, aunque es cierto que siempre hay que evaluar tanto el rendimiento y la rentabilidad de cada fondo como su cartera, la verdad es que la dispersión entre los diferentes fondos que operan en el mercado no es especialmente elevada.
¿Cómo Invertir en Fondos de Inversión Agrícola?
Debido a la relativa cadencia de fondos y gestión de las que hemos mencionado en el apartado anterior, cuando se trata de buscar fondos de inversión que operan dentro del sector de la renta variable agrícola, lo más habitual es que tengamos que rebuscar un poco para encontrar estos productos.
También debemos tener en cuenta que las similitudes entre las diferentes emisiones son bastante notables en la parte del nombre, por lo que conviene verificar exactamente en el momento de la compra que estamos adquiriendo aquel fondo que realmente queremos y que no nos estamos equivocando.
Para ejecutar dicha compra, será imprescindible que dispongamos de una cuenta de bolsa o gestión. En caso de que no tengas una, lo más conveniente es elegir aquella que nos ofrezca las mejores condiciones tanto respecto al acceso al mercado como en lo que se refiere a las comisiones y gastos que nos va a aplicar por nuestra operativa.
Algo para la que podemos realizar una comparativa de cobros y comisiones vinculados a las operaciones que tengamos previsto hacer y también a los mercados en los que tengamos previsto operar que, en el caso que nos ocupa, es evidente que van a ser los mercados internacionales por ser donde cotizan estas acciones y fondos de renta variable en agricultura.
Una vez que tengamos nuestra nuestra cuenta operativa, será el momento de pasar a la acción y lanzar la orden de compra en el fondo de inversión en agricultura que hayamos seleccionado. Como hemos mencionado antes, es clave buscar y asegurarnos de que el fondo que marcamos en esa orden de compra es el que queremos comprar.
En dicha orden también tendremos que indicar el número de participaciones que queremos comprar y el importe al que queremos adquirir las mismas, que conviene que esté más o menos cercano al precio del cruce del mercado. Por las mismas razones que hemos comentado, porque es cierto que la categoría mueve buena cantidad de dinero y es posible que algunos fondos sean difíciles de comprar si nos alejamos demasiado de ese precio de ajuste.
Una vez que tengamos claro todos los parámetros de nuestra orden, no tenemos más que enviarla al mercado y esperar a que se ejecute. Una vez que esta orden se haya realizado de forma efectiva, veremos como las participaciones ya forman parte de nuestra cartera de fondos y el dinero se ha retirado de nuestra cuenta de efectivo.
Al respecto, es importante tener en cuenta cuál ha sido el precio final de la compra incluyendo las posibles comisiones que hayamos tenido que pagar, a fin de valorar posteriormente al comportamiento del fondo y sobre este precio de compra, tomar las posibles decisiones de venta que correspondan ya sea para realizar beneficios o bien para realizar una salida de pérdidas si las cosas no van todo lo bien que debieran.
¿Cuáles son las Comisiones de un Fondo de Inversión Agrícola?
La inversión en fondos de renta variable del sector agrícola está sujeta a una serie de comisiones que no se diferencian mucho de las que encontramos en el resto de productos de la categoría y dedicados a otros sectores.
Estas no suelen diferir en exceso en cuantía de las que encontramos en otros productos de renta variable por lo que, si ya las conoces, puedes pasar directamente la sección de análisis.
En caso contrario, te recomendamos que leas este apartado con interés, dado que todas las comisiones que se carguen a tu operativa van a retirar parte de los beneficios que puedas conseguir con esos fondos. Dicho esto, analizamos cuáles son las comisiones más habituales en estos productos.
Comisión de Suscripción
La comisión de suscripción es aquella que paga el inversor cuando adquiere las participaciones en el fondo correspondiente.
Esta comisión se cobra en todas las operaciones de compra que se realicen salvo en aquellas que puedan verse bonificadas por parte de la entidad gestora del fondo y que, generalmente, se produce durante el periodo de suscripción previo al arranque del mismo.
Respecto al porcentaje que se suele cobrar por este concepto, generalmente este ronda el 1% del total de la inversión, que se retirará antes de su ejecución final.
Comisión de Reembolso
Al igual que se nos cobra por entrar, también es habitual que se nos cobre por salir de un fondo de inversión cualquiera.
El procedimiento y el funcionamiento de esta comisión es idéntico al de la comisión de compra que acabamos de mencionar, así que no nos extenderemos mucho más. La única diferencia es que, en este caso, se puede bonificar el importe de la misma ejecutando un traspaso de fondos a otro que tenga la misma gestión en la que estamos, aunque no todas suelen incluir estas bonificaciones.
También conviene recordar que esta comisión de reembolso se paga tanto si realizamos una venta parcial como total de las participaciones comprometidas en el producto.
Comisión de Gestión
La comisión o gastos de gestión son aquellos que tenemos que pagar en compensación por la actividad operativa de las empresas gestoras del Fondo de Inversión en el que hayamos invertido.
Su importe se calcula, nuevamente, mediante un porcentaje que se aplica al importe medio activo en el fondo durante el tiempo que hayamos estado en el mismo. Así que el importe de dichos gastos se ajusta exactamente al importe medio de nuestra inversión, aplicando el mismo en función del número de días que hayamos mantenido nuestra posición activa.
En líneas generales, este es el porcentaje que más varía de todos los que hemos evaluado y tradicionalmente su importe ronda del 2 al 3%. En algunos casos puede ir ligado a una comisión de éxito, que se cobra en caso de que el fondo obtenga un rendimiento adecuado o determinado previamente por la gestora.
Comisión de Administración
La última comisión que generalmente tenemos que afrontar a la hora de invertir. También es la de menor importe de todas las que hemos mencionado, rondando esta en torno al 0,2% del total de la inversión que hemos mantenido activa durante el periodo de liquidación de la misma.
Estas liquidaciones pueden ser trimestrales, semestrales o anuales, dependiendo de lo que haya determinado el emisor del fondo. Su importe generalmente se debe traer de la cuenta de efectivo del inversor para no tener que realizar operaciones de venta de sus participaciones.
Mejores Fondos de Inversión Agrícolas 2023
Para completar nuestro análisis en relación a los fondos de inversión sobre renta variable del sector agrícola, ha llegado el momento de asomarnos al mercado y ver cuáles son los fondos que más se mueven actualmente.
En la siguiente tabla tenemos a los 5 más destacados junto con sus rentabilidades a 1,3 y 5 años. Al respecto, es importante recordar que las rentabilidades pasadas no garantizan en absoluto la rentabilidad del futuro, pero sí sirven de referencia para evaluar y comparar el comportamiento de los diferentes fondos a lo largo del tiempo.
| Fondo | Rent. 5 años | Rent. 3 años | Rent. 1 año |
| Pictet-Nutrition dy EUR | 4,44% | 3,18% | 2,85% |
| BlackRock Global Funds – Nutrition Fund A2 HKD | 1,58% | 1,68% | 2,4% |
| DWS Invest Global Agribusiness TFD | 8,16% | 9,85% | 2,59% |
| DPAM B – Equities Sustainable Food Trends V Dis | 5,04% | 4,80% | 1,26% |
| DJE – Agrar & Ernährung PA | -1,32% | 0,74% | 0,50% |
Para empezar nuestra selección, nos fijamos en el Pictet-Nutrition dy EUR. Este fondo de inversión viene manteniendo un rendimiento estable a lo largo del tiempo mediante una estrategia de crecimiento basada en inversión global y en acciones de todo tipo de empresas agrícolas. Su principal exposición se enfoca en los Estados Unidos, que copa prácticamente a la mitad del patrimonio, mientras que en torno al treinta y cinco por ciento se invierte en la zona euro y Reino Unido. Todo ello con un 36% de inversión en consumo defensivo, un 18% en industria y otro tanto en materiales básicos, principalmente vinculados a la industria maderera.
Parecido es el perfil del fondo BlackRock Global Funds – Nutrition Fund A2 HKD, con compromiso de invertir hasta el 70% en empresas agrícolas de todo tipo. Su exposición mantiene el mismo ámbito temporal que hemos mencionado anteriormente, aumentando la presencia del consumo defensivo casi hasta el 50% y el de los materiales básicos al 22%.
Respecto al DWS Invest Global Agribusiness TFD, este también concentra su inversión en Estados Unidos a 45%, con un 24% de inversión en la zona euro y un 9% en Canadá. Donde se cambia el planteamiento es en sus sectores, manteniendo un 37% de la inversión en materiales básicos y un 34% en consumo, rompiendo la tendencia de sus compañeros de tabla.
En cuanto al DPAM B – Equities Sustainable Food Trends V Dis, su exposición se equilibra entre el consumo defensivo y los materiales básicos, con preferencia por los primeros y con una mayor presencia en la zona euro, con un 30%, y un 15% en el resto de Europa, mayor en suma al 35% que se destina a inversiones en Estados Unidos. Todo ello invertido en empresas de tamaño mediano y de perfil mixto.
Finalmente, hablamos del DJE – Agrar & Ernährung PA, el fondo más modesto de los cinco destacados. Su principal diferencia es que el 74% de sus activos se enfocan al consumo defensivo, con una oferta bastante menos diversificada que la de otros fondos que hemos analizado. Donde sí hay similitudes, es en la distribución de los activos, enfocados principalmente a Estados Unidos y Europa, tanto dentro como fuera de la propia zona euro.