Los fondos de inversión tecnológicos son un producto interesante para aquellos inversores que deseen vincular parte del rendimiento de su cartera con las últimas tendencias del sector. Este segmento del mercado ha venido ofreciendo una buena rentabilidad de los últimos años aunque también se ha visto gravemente afectado por los acontecimientos más recientes.
Por una parte, la pandemia del COVID ha supuesto el avance de numerosas compañías tecnológicas, al calor de una nueva realidad en la que era necesario mantener nuestra actividad humana, pero sin el contacto al que estábamos acostumbrados. Una circunstancia que ha disparado el rendimiento de numerosas empresas relacionadas con las comunicaciones, el comercio electrónico o las tecnologías destinadas al teletrabajo.
Por otro lado, encontramos los acontecimientos más recientes, como la invasión de Ucrania por parte de Rusia, los intensos movimientos en los mercados de divisas entre el euro y el dólar y un contexto general en el cual el consumo se ha ralentizado de forma considerable. A todos estos problemas se suman ciertas apuestas tecnológicas basadas en un claro exceso de confianza, tal como ha pasado con las promesas del desarrollo del metaverso por parte de Meta, la compra de Twitter por parte de Elon Musk y los resultados desfavorables de gigantes del sector como Amazon.
Circunstancias que se están traduciendo en recortes de personal y pérdidas en los balances de estas grandes firmas del sector Tech.
Sin embargo, precisamente por la corrección que he tenido el Nasdaq los últimos meses, en torno a un 30% de su valor, actualmente, el sector tecnológico se ha convertido en una buena opción para invertir. Un entorno ideal sobre todo para aquellas personas que no tengan miedo al riesgo y quieran aprovechar un entorno de precios accesibles en los valores de las principales compañías tecnológicas a nivel mundial. Para que tengas toda la información al respecto te contamos todo lo que debes saber en esta guía.
¿Qué es un Fondo de Inversión Tecnológico?
Los fondos de inversión tecnológicos son aquellos que invierten la gran mayoría de su capital, si no directamente el total de su exposición, en empresas situadas dentro del sector de la tecnología. Puede parecer complicado determinar cuáles son las empresas que pertenecen a este segmento, aunque según el consenso general estas serían las siguientes: compañías industriales dedicadas al desarrollo y fabricación de productos de hardware y soluciones de software, empresas de telecomunicaciones en cualquiera de sus formas, empresas dedicadas al comercio electrónico de productos y a la prestación de servicios y también empresas dedicadas a la biotecnología.
Cómo vemos, la amplitud de empresas que pueden formar parte de este segmento es considerable, sobre todo si tenemos en cuenta que el componente tecnológico es el que marca la diferencia. Una entidad bancaria tradicional no estaría dentro de este segmento, pero si hablamos de una compañía Fintech, dedicar a utilizar la tecnología para ofrecer un nuevo sistema de servicios bancarios, si podríamos considerarla como una tecnológica. Algo que permite a los gestores de este tipo de fondos contar con numerosos activos para elaborar sus carteras y planes de inversión.
Adicionalmente a lo comentado también tenemos ciertos parámetros que nos permiten clasificar los fondos de inversión tecnológicos actualmente existentes en el mercado.
Por Países
Tal como pasa con todos los fondos de renta variable, el origen de las empresas que forman parte del fondo es uno de los elementos clave para segmentar la inversión. En este caso hablamos tanto de fondos nacionales, principalmente en Estados Unidos, cómo de fondos regionales, como los que invierten en Europa o en las regiones de Asia. Es importante saber que en esta composición por países podemos encontrar tanto economías desarrolladas como emergentes, en función del origen de las compañías presentes en el fondo.
Por Sectores
En lo que se refiere a los sectores industriales, la categorización que hemos comentado en la introducción de este apartado puede servirnos de referencia. No obstante, la única segmentación que encontramos en los buscadores de fondos de inversión actualmente a nuestra disposición es la que se establece entre empresas de telecomunicaciones, empresas de servicios de software y hardware, empresas tecnológicas en general y empresas de biotecnología en particular. Estas cuatro denominaciones son las que suelen dirigir la composición de los fondos, sin olvidar obviamente aquellas que incluyen un poco de cada tipo de empresas de las que acabamos de mencionar.
Fondos Indexados
Aunque no son excesivamente frecuentes también existen fondos de inversión en tecnología que replican los índices más conocidos del mercado. Sin duda el más famoso es el Nasdaq 100, qué sirve de referencia para medir el buen estado de salud de las empresas tecnológicas que cotizan en la Bolsa de EEUU, contando estos fondos con una réplica exacta de la composición del citado índice, que reproduce todos sus movimientos de manera precisa.
¿Cómo Funciona un Fondo Tecnológico?
El funcionamiento de los fondos de inversión tecnológicos sigue el planteamiento habitual de los productos de alto riesgo centrados en activos de renta variable. Pensemos que este tipo de fondos tiene un nivel de riesgo muy elevado, por lo que su funcionamiento requiere de un seguimiento intensivo tanto por parte de los gestores como de los inversores que se encuentren dentro del mismo.
En general, el funcionamiento del fondo suele basarse en una serie de ubicaciones geográficas específicas y en ocasiones sobre ciertas empresas o sectores. Algunos fondos apuestan por las empresas pequeñas y que puedan dar un golpe sobre la mesa con grandes subidas en su cotización. Otros fondos optan por aquellas compañías que están ya más consolidadas en el mercado o que tienen un mayor tamaño, cómo pueden ser los gigantes de la industria de fabricación de semiconductores o las grandes firmas de telecomunicaciones de los diferentes países en los que el fondo opere.
Todos estos planteamientos deben tenerse en cuenta por parte del inversor antes de abrir una posición en un fondo concreto, a fin de que la política del producto y el resto de parámetros que hemos comentado encajen dentro de sus necesidades específicas. Eso sí, tal como hemos comentado ya, en todos los casos hablamos de productos con niveles de riesgo muy elevados, por lo que no estamos hablando de fondos recomendables para los recién llegados al sector o para quiénes no tengan mucha aversión por el riesgo.
¿Por Qué Invertir en Fondos Tecnológicos?
El sector de la tecnología es uno de los más atractivos para invertir, debido a los movimientos y resultados que pueden llegar a ofrecer las empresas que forman parte del mismo. Además, hablamos de compañías que están enfocadas principalmente en el mundo del I+D+I, por lo que su carácter innovador siempre abre nuevas oportunidades de negocio, genera nuevas necesidades en el mercado y ofrece nuevas soluciones a los consumidores y usuarios para los problemas y las necesidades concretas que puedan tener. Algo que en todos los casos puede generar un buen volumen de negocio y, en consecuencia, de beneficios.
También estamos ante fondos de inversión que ofrecen oportunidades de invertir en empresas consolidadas dentro del sector tecnológico, qué frente a las grandes compañías de otros sectores como el bancario o el comercial tradicional, también cuentan con un mayor potencial de rentabilidad y ganancia, siempre que las circunstancias sean las adecuadas, tal como ha venido pasando los últimos años.
Por tanto, dentro de las opciones de mayor riesgo y potencial de beneficio, estos fondos tecnológicos son una solución con una base más estable y una propuesta de valor más adecuada que otros fondos de mayor riesgo y menor sustentación, en lo que al tipo de empresas que operan en ellos se refiere.
¿Qué Rentabilidades Tienen los Fondos de Inversión Tecnológicos?
Cuando buscamos fondos tecnológicos encontramos dos grandes grupos principales. Uno lo forman los fondos tecnológicos en general mientras que en el otro se sitúan aquellos que invierten en empresas dedicadas al mundo de la biotecnología.
En el caso de los fondos generales, el rendimiento de la categoría durante este ejercicio 2022 ronda el 9%, aunque es cierto que existe una clara varianza entre productos. Muchos de ellos cuentan con ganancias muy superiores a este 9 % y otros muchos acumulan perdidas más que considerables, debido principalmente al comportamiento inestable del mercado durante este año.
En el caso de los productos enfocados al sector de la biotecnología los datos son más positivos. El rendimiento de la categoría se sitúa en torno al 12 % de caída en 2022, registrando un crecimiento medio anualizado en torno al 4% anualizado a 3 años, aún a pesar de la caída que el sector tuvo durante el ejercicio 2020. En el caso de las empresas del sector tecnológico convencional esta rentabilidad anualizada también es elevada en ese periodo de 5 años, rondando el 6,5% para el sector. Unos parámetros que demuestran que esta opción es muy interesante para realizar las inversiones que deseemos.
¿Qué Riesgos Tienen los Fondos de Inversión Tecnológicos?
Si recurrimos al clásico semáforo de riesgo establecido por la CNMV encontraremos que los fondos tecnológicos ocupan los dos escalones más elevados del mismo, el 6 y el 7. El motivo es que hablamos de fondos que invierten en acciones con una alta volatilidad y que pueden variar sus precios de forma considerable para bien, pero también para mal. Además, en el caso de los fondos que invierten en compañías menos consolidadas o punteras, el riesgo de una posible quiebra de la misma en caso de que las previsiones no se cumplan o de que los proyectos de investigación en los que estás compañías estén inmersos no salgan bien también es elevado.
La consecuencia principal de toda esta cuestión es que el nivel de riesgo de los fondos tecnológicos es de los más elevados del mercado. Y aún más a medida que el fondo invierte en acciones no consolidadas o de empresas emergentes, por su negocio o su ubicación.
¿Qué Perfil de Inversor es Adecuado Para los Fondos Tecnológicos?
El perfil de inversor tipo en este tipo de fondos tecnológicos es el de una persona acostumbrada a operar con este tipo de productos y que ha tenido en cartera fondos con un nivel de riesgo elevado. Ya hemos comentado que estos fondos tecnológicos se sitúan entre los que más riesgo tienen, por lo que contar con experiencia en este tipo de productos es clave para entender su funcionamiento.
También son fondos dedicados a usuarios que sean capaces de entender la coyuntura internacional y el comportamiento del producto respecto de los activos en los que el fondo invierte. Obviamente no se trata de ser expertos en la tecnología correspondiente, dado que para esto ya está la entidad gestora. Pero si conviene que el inversor tenga las nociones básicas como para entender adecuadamente cuáles son los factores o elementos que pueden causar cambios notables en la cotización de las empresas vinculadas al fondo.
En consecuencia, nunca recomendaríamos este tipo de fondos para los inversores recién llegados al mercado ni tampoco para que ellos que, por sus circunstancias personales, tengan una considerable aversión al riesgo o no estén dispuestos a poner tanto en el asador cómo se expone con este tipo de fondos específicos.
¿Qué Fondo de Inversión Tecnológico Elegir?
La elección del fondo tecnológico correspondiente dependerá principalmente de las preferencias del usuario. Dentro del alto riesgo que tengo que este tipo de fondos tienen es cierto que es posible modular ligeramente el mismo en función de las empresas que forman parte del fondo. Cómo ejemplo, si apostamos por un fondo que invierta por empresas tecnológicas con un mayor nivel de capitalización y unas operaciones consolidadas a lo largo del tiempo este riesgo será menor que si optamos pon empresas con resultados desconocidos, con un tamaño más modesto y con un rendimiento más voluble.
Lo mismo pasa con el carácter geográfico, donde las empresas tecnológicas ubicadas en mercados consolidados tales como los de Europa o Estados Unidos siempre tendrán un riesgo algo más reducido que el de las compañías pertenecientes a países emergentes, tales como China o la India.
Tomando como base estos parámetros será trabajo del inversor evaluar las diferentes opciones a su alcance en cada segmento y apostar por aquel que mejor encaje en su perfil de riesgo y también en sus preferencias de inversión personales. Algo para lo que no importa mucho que el producto pertenezca al sector tecnológico o biotecnológico.
¿Cómo Invertir en Fondos de Inversión Tecnológicos?
Cuando se trata de invertir en fondos de inversión tecnológicos, antes de realizar directamente las operaciones de compra, es fundamental que realicemos una intensa labor de búsqueda de aquel producto que mejor encaje en nuestras necesidades específicas. Algo para lo que ya hemos comentado cuáles son los diferentes parámetros que deben considerarse, por lo que no coincidiremos más en la cuestión.
Dicho esto, el proceso de compra de las participaciones generalmente se va a realizar mediante un bróker o corredor de bolsa convencional, aunque en caso de que la entidad emisora del fondo que pretendemos comprar también disponga de comercialización directa esta sería la opción más recomendada. Básicamente, porque esto nos permitirá ahorrar parte de las comisiones que tendremos que pagar durante el proceso, al eliminar a uno de los intermediarios en la ecuación.
Respecto de la ejecución de la compra propiamente dicha bastará con que una vez que tengamos nuestra cuenta de gestión activa accedamos a la misma y utilicemos el buscador de fondos para seleccionar el producto sobre el que queremos trabajar, verificando previamente que este es el adecuado.
A continuación deberemos indicar cuánto dinero deseamos invertir en esa posición, y una vez que estemos conformes con los datos del fondo y la cantidad, confirmaremos la orden de compra. Tras pulsar el botón correspondiente esta se envía al sistema y se ejecutará en el momento en que exista oferta disponible del fondo que hayamos elegido.
Sí hemos soltado por un fondo tecnológico convencional y con oferta disponible generalmente esta compra se realizará sobre la marcha, salvo que hayamos modificado mucho el precio de dicha compra respecto del precio cotización actual. En este último caso, o bien si hemos optado por un fondo cuya liquidez sea más modesta, es posible que tengamos que esperar un poco a que el precio case con el de nuestra orden o a que haya participaciones disponibles en el fondo para cubrir nuestra compra.
Una vez finalizado el proceso es fundamental que tengamos en cuenta el precio efectivo de ejecución de la orden de compra, ya que es el que nos servirá de referencia para evaluar el rendimiento futuro del activo. También será imprescindible que ejecutemos un seguimiento frecuente y habitual de la cotización del fondo en el cual hayamos invertido, dada la considerable volatilidad que tienen este tipo de productos financieros. Algo que nos servirá tanto para asegurar nuestros beneficios, en caso de que la cotización nos resulte favorable, o bien para activar el stop loss correspondiente, en caso de que la cotización del fondo caiga más de lo previsto.
¿Cuáles son las Comisiones de un Fondo Tecnológico?
La operativa en fondos inversión tecnológicos está sujeta al pago de diferentes comisiones por las diferentes operaciones que realizaremos sobre el fondo. Estás comisiones actúan en nuestra contra, de modo que cuánto menores sean las mismas más eficiente resultará nuestra inversión, al quedarnos una mayor cantidad de beneficios.
Para que tengas más claras cuáles son las comisiones más frecuentes que suelen tener este tipo de fondos las enumeramos a continuación.
Comisión de suscripción: Esta comisión de suscripción, también llamada comisión de compra, se abona por parte del inversor en el momento en que accede a un fondo tecnológico determinado. Es una comisión que se abona únicamente una vez por cada operación de compra que el inversor ejecute.
Su importe se calcula tomando como base un porcentaje establecido por la gestora del fondo, que se aplica sobre el importe total que el inversor haya decidido utilizar para invertir. Antes de dicha operación de compra se procederá a detraer de esa cantidad el importe monetario correspondiente, calculado en función de ese porcentaje, quedando el resto del importe disponible para la compra de las participaciones correspondientes en el fondo de inversión elegido.
- Comisión de reembolso: La comisión de reembolso o de venta tiene un comportamiento inverso a la de suscripción que acabamos de mencionar. En este caso, cuando el inversor decide vender todas o parte de sus participaciones en un fondo de inversión tecnológico determinado se le detraerá del total del importe de dicha venta un cierto porcentaje, calculado de la misma manera que hemos comentado anteriormente. El líquido resultante será lo que el inversor reciba en su cuenta de operaciones.
- Comisión de gestión: Dado que los fondos de inversión tecnológicos requieren de una gran cantidad de gestiones para que tengan éxito, es razonable que a la entidad emisora de dicho fondo se le compense económicamente por su trabajo. Esta compensación forma parte de la denominada comisión de gestión, que es el importe que el emisor recibe precisamente por ese trabajo de investigación que estamos comentando. Su importe se calcula como un porcentaje sobre el importe medio que el usuario haya tenido invertido en el fondo durante el periodo de tiempo de liquidación, aplicando según el número de días de presencia en el citado fondo.
- Comisión de administración: Esta última comisión es la que nos cobra la entidad gestora por mantener activa nuestra posición y almacenar, por así decirlo, nuestras participaciones en el fondo de inversión correspondiente. Tal como pasa con la comisión de gestión, está se calcula tomando como base un porcentaje que se aplica sobre el importe medio invertido y teniendo en cuenta el número de días que el inversor ha permanecido en el fondo.
Mejores Fondos de Inversión Tecnológicos 2023
Nuestra guía sobre fondos tecnológicos no estaría completa sin que le echásemos un vistazo al mercado y cuáles son los fondos más actuales qué podemos encontrar. Aunque es cierto que las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, sí es cierto que tener una cierta referencia de cómo se comporta el mercado durante un cierto tiempo puede sernos útil para ver cuál es su estado en general. Es conveniente mencionar que no solo hemos optado por la rentabilidad, sino por la calidad del producto, conforme a los criterios de los analistas y sus valoraciones.
Para abundar mejor en el análisis hemos decidido escoger tres fondos de tipo tecnológico y otros dos fondos de tipo biotecnológico, que hemos ordenado en función del rendimiento del último año. Un periodo más bien complejo, aunque es cierto que la media de los diferentes productos para los plazos más largos, a 3 y 5 años para ser específicos, resulta interesante, tal como vemos en la tabla siguiente.
| Fondo | Rent 5 años | Rent 3 años | Rent 1 año | Tipo |
| BNP Paribas Funds Disruptive Technology Classic Distribution | 16,08% | 12,43% | 1,85% | Tecnología |
| Polar Capital Funds PLC – Biotechnology Fund I Inc (GBP) | 15,68% | 15,69% | 1,17% | Biotecnología |
| Threadneedle (Lux) – Global Technology Class AUP (USD Income Shares) | N/A | 15,57% | 0,93% | Tecnología |
| Candriam Equities L Biotechnology Class C USD Dis | 10,09% | 7,63% | 0,47% | Biotecnología |
| JPMorgan Funds – US Technology Fund A (dist) – GBP | 15,11% | 9,77% | 0,10% | Tecnología |
La selección arranca con el BNP Paribas Funds Disruptive Technology Classic Distribution, un fondo centrado en grandes empresas tecnológicas americanas con una gestión activa y que reinvierte los ingresos y los beneficios de forma constante. Su rendimiento es considerable y entre sus activos se encuentran grandes empresas del sector tales como Apple, Alpabeth (Google), o Microsoft. Su exposición principal es a la zona de Estados Unidos, con un 85% de sus activos en la zona.
Parecido es el planteamiento del Polar Capital Funds PLC – Biotechnology Fund I Inc (GBP), que tiene una exposición del 70% en USA y un 20% en la zona Euro, estando en este caso centrado en las empresas biotecnológicas de tamaño mediano. Todo ello teniendo como referencia el NASDAQ Biotechnology Index, en lo que a objetivo rendimiento se refiere.
También en Estados Unidos se enfoca el Threadneedle (Lux) – Global Technology Class AUP (USD Income Shares), que añade empresas de nuevos medios de comunicación a su planteamiento tecnológico. De todos modos, el 80% de sus fondos se encuentran en empresas de tecnología de gran tamaño y, pese a su concentración del 95% en Estados Unidos, el fondo tiene un carácter global.
Este planteamiento también es similar al del Candriam Equities L Biotechnology Class C USD Dis, de carácter biotecnológico y que cuenta una exposición al 85% de sus activos en Estados Unidos. Todo ello en un planteamiento de inversión sobre empresas de tamaño mediano y de tipo crecimiento, que viendo los resultados a largo plazo del fondo son muy interesantes.
Cerramos con el JPMorgan Funds – US Technology Fund A (dist) – GBP, que como el resto de sus valores enfoca casi la totalidad de la inversión en Estados Unidos, con un 72% de capital en empresas tecnologías puras y un 20 % de empresas relacionadas, tales como Telsa. Una apuesta que, como las del resto de valores seleccionados, ha demostrado un buen rendimiento a largo plazo.