Dentro de la economía mundial, Europa es uno de los mercados más grandes y atractivos para todo tipo de inversiones. Esta zona económica sigue manteniendo una considerable actividad económica, tanto a nivel empresarial como en las gestiones de sus gobiernos, lo que sin duda supone un considerable atractivo a la hora de operar. Y si a ello le añadimos la seguridad jurídica que implica la estricta normativa europea en lo que a inversiones y negocios se refiere, el entorno es ideal para obtener rendimientos de empresas punteras a nivel mundial, sin los riesgos que encontramos en otras regiones con menor seguridad o con economías más inestables.
Para aprovecharse del rendimiento de la zona, el inversor tiene a su disposición los fondos de inversión de Europa, que cubren una amplia gama de productos y que ofrecen todas estas ventajas, con niveles de riesgo variables y propuestas ideales para ser adecuadas para casi cualquier tipo de inversor.
¿Qué es un Fondo de Inversión de Europa?
Cuando hablamos de un fondo de inversión de Europa o un fondo de inversión europeo nos referimos a aquellos que centran las inversiones de su patrimonio en activos emitidos por los gobiernos de esta región, por las empresas radicadas en los países del continente o bien en aquellas empresas que tengan la mayor parte de su actividad económica en la zona. En general, estos son los criterios para establecer la relación entre Europa y los diferentes operadores de mercado existentes.
Respecto de la composición, dado que no existe un requisito específico en lo que al capital se refiere, generalmente el mercado aceptaría como fondo europeo aquel que invierta más del 75% de su patrimonio en activos que cumplan con una de las tres cuestiones de pertenencia que hemos mencionado en el párrafo anterior. Eso si es necesario que dicho porcentaje no se concrete en un país en concreto, sino que este se distribuya de una manera más o menos equitativa en los diferentes países que forman parte de la región, ya que si la inversión se centra en un solo país casi más tendríamos un fondo nacional que regional. En consecuencia, esta amplia variedad de activos genera una diversidad de fondos considerable, que se puede segmentar sobre la base de los siguientes elementos.
Por Tipo de Fondo
Dado que la oferta europea incluye todo tipo de activos (acciones, deuda pública, derivados, etc) encontraremos en el mercado fondos de prácticamente todos los tipos y con todas las composiciones que necesitemos para encajarlos mejor en nuestra cartera. Esto nos lleva desde los productos que invierten en renta fija, principalmente en deuda pública de gobiernos europeos y empresas de alto nivel, a aquellos que invierten por completo en renta variable, conforme a la distribución que detallaremos en el punto siguiente.
Entre medias tendríamos una amplia variedad de fondos de renta mixta, con porcentajes variados entre la renta fija y la variable, que van desde el 25-75 de los fondos más arriesgados al 75-25 de los más conservadores.
Por Sectores
Dada la amplia variedad de sectores económicos y empresariales en los que operan las compañías europeas, es posible optar por productos sectorizados a la manera tradicional. Esto se traduce en una oferta donde encontramos fondos vinculados al sector bancario, al energético, a la tecnología, etc.
Por otra parte, también tendremos productos vinculados a pequeñas empresas centradas en la creación de valor a corto plazo, así como a otros fondos que invierten en grandes compañías de la región, teniendo como objetivo los rendimientos en función de dividendos, por citar un par de ejemplos de este tipo de fondos.
Fondos Indexados
Aunque no son la mayoría, también es posible encontrar en el mercado fondos de inversión en Europa relacionados con la composición de índices como el Eurostoxx 50. En este caso, hablamos de fondos de renta variable que reproducen con fidelidad la composición de este índice y replican todos sus movimientos. Una buena solución si queremos tener una inversión totalmente identificada y en las mayores 50 empresas europeas. También podemos encontrar fondos referenciados a otros índices europeos, con un planteamiento similar al que hemos planteado.
¿Cómo Funciona un Fondo de Inversión de Europa?
Los fondos de inversión de Europa vienen a funcionar de la misma forma en la que lo hace cualquier tipo de fondo convencional. Dentro de cada fondo encontramos un patrimonio, formado por las aportaciones de los inversores que han decidido probar suerte con él. Este se gestiona mediante una empresa financiera que es la responsable de tomar las decisiones al respecto de dónde invertir y en qué cuantía.
Obviamente, esta inversión viene determinada por ciertos condicionantes, tales como la composición del fondo que hemos mencionado anteriormente. En función de esta el órgano buscará activos de renta fija o de renta variable en los que realizar las inversiones del patrimonio del fondo. Todas estas inversiones quedan sujetas a las características propias del producto, qué determinan elementos como el nivel de riesgo o el umbral temporal para el cual se recomienda o se efectúan las citadas inversiones.
La buena noticia es que todos estos datos forman parte de la información básica que la entidad gestora del fondo debe ofrecer obligatoriamente a los inversores para su consideración. Algo que debemos conocer siempre, a fin de evaluar al detalle cuáles son los aspectos específicos del fondo en el que queremos invertir y valorar realmente si esto se ajusta o no a nuestras necesidades concretas, a nuestro perfil de riesgo y a la composición de nuestra cartera de inversión.
Fuera de esto, el funcionamiento del fondo seguirá los principios establecidos por la gestora, mediante la compra y venta de los activos correspondientes, en función de las circunstancias del mercado. El fondo también mantendrá una pequeña parte en forma de liquidez a fin de atender los posibles reintegros que los inversores puedan solicitar a lo largo del tiempo, situándose aquí también las nuevas inversiones o compras de participaciones en el fondo y aquellas cantidades que se encuentren todavía pendientes de inversión, procedentes de las diferentes operaciones que realiza la gestora.
¿Por Qué Invertir en Fondos de Inversión de Europa?
La inversión de fondos de inversión en Europa cuenta con el respaldo de que tanto las empresas como los gobiernos a los que se enfocan esas inversiones cuentan generalmente con una notable solvencia y una cierta estabilidad. A pesar de las turbulencias que podamos vivir debido a factores puntuales tales como la reciente pandemia del COVID o la guerra desatada en Ucrania por parte del gobierno ruso, lo cierto es que la economía europea ha demostrado a largo plazo ser una de las más sólidas del mundo. Algo que se traduce en unos buenos rendimientos a quienes apuestan por ella. Por tanto, esto supone un aliciente interesante para quienes deseen realizar sus inversiones en un entorno seguro y tranquilo.
A este parámetro también contribuye la actual regulación en materia de inversiones y en tema empresarial que encontramos en Europa. Frente a la de otros países emergentes o incluso frente a la regulación que podemos encontrar en otras economías desarrolladas, la economía europea se encuentra debidamente sujeta a una normativa estricta y que garantiza los consumidores y usuarios sus derechos, lo cual resulta fundamental cuando se trata de atraer inversiones.
Esto se aplica también a los diferentes órganos de gobierno que encontramos tanto a nivel europeo como en relación con los diferentes reguladores establecidos para controlar el mercado y mantener los activos de quienes desean invertir en empresas y gobiernos europeos a salvo de posibles incidencias.
En consecuencia, todos estos parámetros resultan de gran interés para quienes deseen invertir en fondos de inversión en Europa. Todo ello cuenta además con la ventaja adicional de que la economía y su interesante actividad permiten encontrar oportunidades de obtener rentabilidades interesantes, lo que a fin de cuentas es el objetivo último de cualquiera de las inversiones que realizamos en fondos de inversión o en cualquier otro activo financiero similar.
¿Qué Rentabilidades Tienen los Fondos de Inversión de Europa?
Dado que existe una amplia variedad de fondos de inversión vinculados a Europa, establecer la rentabilidad de cada uno de ellos de forma genérica resultaría algo complicado. Por eso hemos elegido las tres principales categorías que venimos comentando a lo largo de este artículo para ver una referencia de cuál es su rentabilidad en términos generales.
La primera de ella es la forman los fondos de renta fija, que muestran unos resultados similares al de los activos que representan. Pensemos que hasta prácticamente el segundo semestre de 2022 hemos vivido un entorno de tipos de interés muy estables y reducidos, lo que ha perjudicado de forma considerable de este tipo de productos. Cómo muestra, el sector tiene una rentabilidad negativa del 4% durante este ejercicio 2022 y una caída del 1,5% en el periodo analizado a 5 años vista.
Es lo que se refiere a la renta variable pura, la categoría arroja unos resultados analizados a 5 años de aproximadamente una perdida el 2 %, que en el año 2022 se quedó en el entorno del 1%.
Finalmente, hemos analizado también la categoría de mixtos, qué es de las tres que hemos evaluado es la que ofrece unos mejores rendimientos. Estos rondan el 3% anual en el periodo de 5 años que venimos comentando y registraron una subida aproximada del 5 % en el 2022.
Obviamente, el nivel de riesgo de cada una de estas inversiones es diferente, siendo menor en el caso de los fondos de renta fija y mayor de los de renta variable pura. Por eso sorprende los buenos resultados de los fondos de renta mixta aún en un periodo relativamente complejo como el que hemos vivido tanto en este último periodo de 5 años como en el actual.
¿Qué Riesgos Tienen los Fondos de Inversión de Europa?
En línea con lo que hemos planteado durante el párrafo anterior, el riesgo de invertir en fondos de inversión basados en activos europeos es variable dependiendo del producto del que estemos hablando, ya sea de renta fija o variable. Algo que resulta evidente, pero que nunca está de más recordar.
No obstante, a pesar de este planteamiento, podemos afirmar que líneas generales que el perfil de riesgo de las inversiones realizadas en activos de la zona euro es más reducido que el de otras equivalentes en economías más inestables o menos desarrolladas. Cómo ejemplo, el nivel de riesgo de las mismas es más ajustado que el de las inversiones que hagamos en países emergentes o en zonas más convulsas en términos económicos como puedan ser China o Japón.
En consecuencia, los fondos de inversión en activos radicados en la zona euro resultan interesantes para aprovechar las oportunidades que ofrece la región, pero sin los riesgos más elevados que podemos encontrar en otros mercados o regiones. Eso sí, eso no quita que haya fondos especialmente de alto riesgo, centrados principalmente a empresas de reciente creación y vinculadas al sector tecnológico, por poner un ejemplo. En estos casos es conveniente tener siempre presente el nivel de riesgo del producto y adaptar el mismo conforme a nuestras preferencias. Algo sobre lo que abundaremos en el apartado siguiente.
¿Qué Perfil de Inversor es Adecuado para los Fondos de Inversión de Europa?
Dada la gran diversidad de productos de inversión que podemos encontrar vinculados a los activos de la zona euro realmente no existe un perfil de inversor específico para los mismos. Más bien deberíamos ajustar ese perfil conforme al nivel de riesgo preferido por el inversor.
Si nos atenemos al semáforo de riesgo establecido por la CNMV para la valoración de los fondos de inversión y demás activos financieros encontraremos opciones que van desde una categoría moderada, en los niveles 3 y 4, a otros que llegan a los niveles de riesgo más elevados como son los de las categorías 6 y 7. Los primeros productos sean aquellos enfocados principalmente en renta fija mientras que los últimos serán los enfocados a renta variable, y especialmente en activos de alto riesgo como pueden ser las empresas tecnológicas que operan en la región europea.
En consecuencia, este debe ser el parámetro fundamental que guíe la inversión y la elección correspondiente del fondo. Todo ello sin olvidar también la posibilidad de completar una cartera bien diversificada gracias precisamente a este tipo de activos.
¿Qué Fondo de Inversión de Europa Elegir?
La elección del fondo dependerá fundamentalmente del nivel de riesgo que deseemos asumir en nuestra operativa. En caso de que queramos realizar una inversión más arriesgada encontraremos fondos de renta variable pura o aquellos con un pequeño porcentaje de renta fija si preferimos ajustar un poco el nivel de riesgo a la baja.
Si lo que pretendemos es invertir en fondos de inversión seguros entonces deberemos optar por los de renta fija y basados en deuda soberana. Algunos invierten en activos con algo más de riesgo, destinando una parte pequeña del patrimonio del fondo a inversiones en empresas con calificaciones crediticias algo más modestas que la de los Estados soberanos europeos. Este extra de riesgo también permite añadir un punto adicional a la rentabilidad de estos fondos, siempre y cuando dichas inversiones lleguen a buen puerto.
Si preferimos una inversión equilibrada y no tenemos demasiada aversión al riesgo siempre podemos optar por un fondo mixto, en el que el patrimonio se destina tanto a inversiones de renta fija como de renta variable. La diversidad de este tipo de productos facilita encajar los fácilmente en cualquier cartera de inversión o incluso tenerlos como producto único por parte de aquellas personas que prefieran un poco más de riesgo y también un poco más de rentabilidad que los que ofrecen los fondos de renta fija.
¿Cómo Invertir en Fondos de Inversión de Europa?
Dada la amplia variedad de fondos de inversión que centran su actividad en Europa, sus empresas y sus gobiernos la verdad es que no resulta difícil encontrar un producto adecuado a las necesidades de cada inversor. Algo que también simplifica el proceso operativo de estos fondos, a la hora de comprarlos o venderlos.
Tal como hemos mencionado en los apartados anteriores, este proceso debe comenzar con una cuidada selección del tipo de fondo de inversión que deseemos, principalmente usando como referencia el nivel de riesgo que estamos dispuestos a aceptar y aquel que encaja mejor en nuestras necesidades específicas y las de nuestra cartera.
Una vez realizada esta operación deberemos disponer de una cuenta operativa para ejecutar la compra y venta de las participaciones en el fondo. Dado que hay muchas entidades importantes que se dedican a ofrecer este tipo de productos, si podemos elegir una entidad emisora que además esté capacitada para comercializar directamente esos activos nos ahorraremos una pequeña parte de las comisiones que se cobran por el proceso. En caso contrario, tendremos que abrir una cuenta con una entidad gestora y añadir un paso adicional para la compra de esos activos.
Este proceso de compra es muy fácil de ejecutar, dado que basta con acceder a nuestra cuenta de inversión, elegir cuál es el fondo sobre el que deseamos invertir y verificar correctamente que hemos elegido el fondo adecuado. Añadimos esta revisión porque muchos fondos de inversión tienen nombres similares y a veces podemos confundir los productos entre sí, lo que puede causar inconvenientes posteriores. Hecha la verificación solo nos quedaría indicar cuál es la cantidad que deseamos invertir en el fondo concreto seleccionado y enviar la orden para su ejecución.
Si es un fondo de cierta entidad y dispone de participaciones libres estas se nos adjudicarán prácticamente sobre la marcha, siempre y cuando el precio de comprar encaje con el del mercado. En caso contrario, es posible que la operación tarde algo más, bien para que el precio se ajuste al que nosotros hemos elegido o para que se liberen participaciones y estas se nos pueden adjudicar.
Terminado el proceso quedaría cerrada la operación y las participaciones del fondo de inversión elegidas depositadas en nuestra cartera. A partir de aquí solo nos quedaría mantener controlada la posición, especialmente en caso de que hayamos elegido invertir en fondos de inversión con todo o parte de su patrimonio relacionado con activos de renta variable. Pensemos que estos fondos tienen una alta varianza y conviene mantenerlos controlados, a fin de deshacer las posiciones tanto si logramos el objetivo de rentabilidad que habíamos establecido previamente como si superamos el nivel de pérdidas que estemos dispuestos a soportar.
¿Cuáles son las Comisiones de un Fondo de Inversión de Europa?
Uno de los aspectos fundamentales a la hora de utilizar los fondos de inversión es tener en cuenta las comisiones que estos deben pagar por diferentes conceptos. En este caso, los fondos que invierten en Europa no son una excepción, aunque si es cierto que en ellos se eliminan ciertos factores como los asociados al riesgo divisa. Algo que no influye de forma directa en las comisiones, pero si supone un extra a la hora de tener más dinero en nuestra cuenta si todo va bien.
Dicho esto, también conviene aclarar que los fondos que invierten en renta fija van a tener una menor cantidad de comisiones que aquellos que lo hacen en renta variable. El motivo es que los fondos de renta fija necesitan una menor cantidad de gestores y una menor cantidad de trámites administrativos para su funcionamiento normal, así que generalmente podemos esperar que los fondos de renta fija tengan un porcentaje global de comisiones más modesto que el de los productos de renta variable.
Para que tengas un conocimiento más preciso de estos costes te damos algunas orientaciones sobre cuáles son los más habituales.
- Comisión de suscripción: Esta comisión se aplica al inversor cada vez que decide comprar participaciones en un fondo determinado. Su coste se calcula tomando como base la cantidad total a invertir y aplicando un porcentaje determinado por el emisor del fondo. Dicha cantidad se detrae de ese importe total de inversión, empleándose el remanente para la compra efectiva de los activos financieros que sean de aplicación.
- Comisión de reembolso: La comisión de reembolso tiene un funcionamiento análogo al de la comisión de suscripción que acabamos de comentar, pero para las operaciones de venta. Su funcionamiento es el mismo, utilizándose como referencia un porcentaje que se aplica a la cantidad total de las participaciones que hayamos decidido vender, sin importar si esta venta es total o parcial. La única excepción la forman los traspasos entre fondos de una misma gestora, en los que a veces esta comisión de reembolso puede verse bonifica.
- Comisión de administración: La comisión de administración es la que pagamos a la entidad depositaria de los fondos de inversión que hayamos comprado a cambio de que nos “guarde” las participaciones que hemos adquirido. Tal como ocurre con las anteriores, también se cobra como un porcentaje determinado que se aplica de forma anual. En consecuencia, cuando llegue el momento de liquidar esta comisión se nos cobrará tanto por el importe medio que ya me has tenido depositado en cada fondo como por el plazo temporal que hayamos tenido esas posiciones abiertas.
- Comisión de gestión: Cómo última comisión tenemos la de gestión. Este vendría siendo el importe que la entidad que gestiona el fondo de inversión en el que hemos invertido nos cobra a cambio de la labor de asesoramiento que realizan sobre el patrimonio del fondo. Esta comisión es la que más varía dependiendo del tipo de fondo en el que hayamos invertido, siendo bastante más elevada a medida que nos acercamos a los productos de renta variable pura y más modesta en los productos de renta fija. Algo, por otra parte, razonable si tenemos en cuenta las necesidades de asesoramiento y gestión necesarias para cada uno de estos fondos.
Mejores Fondos de Inversión de Europa 2023
Cómo cierre de nuestra guía sobre los fondos de inversión de Europa, es momento de ver algunos de los que mejor rendimiento han tenido durante este año. Ante la variedad ya mencionada del tipo de fondos que podemos encontrar en esta categoría nosotros hemos escogido de las tres fundamentales, cómo son los de renta fija, los de renta variable y los de renta mixta. Algo para lo que hemos añadido en la siguiente tabla la denominación o categoría a la que pertenecen cada uno de ellos.
| Fondo | Rent 5 años | Rent 3 años | Rent 1 año | Tipo |
| Invesco Funds – Invesco Pan European High Income Fund A Monthly distribution-1 EUR | 0,57% | -0,51% | 6,32% | Renta Mixta |
| JPMorgan Funds – Europe Strategic Value Fund I (inc) – EUR | N/A | 3,34% | 5,06% | Renta Variable |
| Oddo BHF Avenir Europe DR-EUR | 1,00% | -1,41% | 4,09% | Renta Variable |
| Tikehau Short Duration Fund I-R EUR Inc | -0,24% | -0,10% | 2,94% | Renta Fija |
| Mediolanum Best Brands European Coupon Strategy Collection LHB | -1,33% | -1,93% | 2,67% | Renta Mixta |
El primero de los fondos seleccionados es el Invesco Funds – Invesco Pan European High Income Fund A Monthly distribution-1 EUR. Hablamos de un producto de renta mixta de carácter defensivo con una inversión de valor en empresas de gran tamaño y que actualmente enfoca la mayor parte de su patrimonio a las obligaciones y otras formas de deuda pública.
Parecido es el planteamiento del JPMorgan Funds – Europe Strategic Value Fund I (inc) – EUR, que también comparte ese enfoque en grandes empresas, aunque en este caso hablamos de un fondo de renta variable pura.
Como tercera opción tenemos el fondo Oddo BHF Avenir Europe DR-EUR, enfocado principalmente en renta variable europea, pero de capitalización mediana, modificando un poco el planteamiento respecto de los otros fondos que hemos mencionado.
Nuestro representante de renta fija es el Tikehau Short Duration Fund I-R EUR Inc, enfocado principalmente a invertir en corporativa de aquellas empresas que ofrezcan un rendimiento superior al euríbor a 3 meses con un horizonte temporal de 1 a 1,5 años de inversión.
Cerramos esta selección con el Mediolanum Best Brands European Coupon Strategy Collection LHB, otro fondo mixto de carácter flexible y que actualmente enfoca su apuesta de valor en un reparto similar entre acciones de gran tamaño y con un planteamiento mixto y activos financieros y de deuda con una calidad crediticia media, manteniendo la mayor parte de su enfoque dentro de la zona euro.