Los fondos indexados son un tipo de producto financiero que procura replicar un índice bursátil determinado, como puede ser el Standard & Poor’s (S&P 500) de Estados Unidos o el Ibex-35 español.
Es decir, que mientras un fondo de inversión de gestión activa trata de superar la rentabilidad de los mercados financieros, un fondo indexado incorpora en su cesta de activos los valores que conforman un índice bursátil determinado de modo proporcional.
Por regla general, los fondos indexados suelen soportar comisiones más bajas que el resto de fondos de inversión y están indicados para un tipo de inversor más conservador, que apuesta por el largo plazo y tiene poca propensión al riesgo.
A continuación, te explicamos en mayor detalle las principales claves de los fondos indexados para que puedas encontrar con mayor facilidad aquel que mejor encaja con tu perfil de riesgo y tu filosofía de inversión.
Una Breve Aproximación a la Gestión Pasiva
A la hora de invertir nuestro dinero existen dos grandes estrategias para intentar obtener rentabilidad: la gestión activa y la gestión pasiva.
En la gestión activa, el objetivo es invertir en activos de renta fija (como bonos o deuda) o de renta variable (como acciones que cotizan en Bolsa). Una de las vías para invertir de manera diversificada siguiendo la filosofía de la gestión activa es a través de un fondo de inversión, en donde, de acuerdo a la convicción de gestores profesionales, se seleccionan aquellos activos que cree que pueden responder con éxito a los objetivos financieros de los partícipes del fondo.
Por otro lado, la gestión pasiva consiste en construir una cartera que replique el comportamiento de un determinado índice bursátil de referencia, de modo que la composición de activos de la cartera depende exclusivamente de la proporción y el peso que tienen en dicho índice. La gestión pasiva es una filosofía de inversión creada por John Bogle, que asume como gran principio que la mayoría de los fondos no consiguen superar en rentabilidad al mercado de manera consistente a lo largo del tiempo, por lo que lo más oportuno es asumirlo y tratar de replicarlo para poder obtener ganancias estables.
Dentro de la gestión pasiva, los dos productos estrella son los Exchange Traded Funds (ETF) y los fondos indexados.
En líneas generales, los fondos indexados están destinados a un perfil de inversor más conservador y con una menor propensión al riesgo, aunque depende de cada producto. Antes de suscribir un producto financiero, como es el caso de un fondo indexado, es oportuno analizar diferentes elementos, como su política de inversión o las comisiones que soporta, y compararlo con otros fondos semejantes.
¿En Qué Consisten los Fondos Indexados?
Los fondos indexados (también denominados, en ocasiones, fondos índice) no tienen el objetivo, como sí ocurre en muchos otros fondos de inversión, de batir el comportamiento del mercado, sino de replicar el comportamiento de un índice concreto.
Aunque la composición de su cartera es similar a la de cualquier fondo de inversión dado que está formada por distintos activos, la diferencia es que para la confección de ese portfolio solo se utilizan los valores de un selectivo determinado de un modo representativo y proporcional.
Pongamos un ejemplo: imagina un fondo indexado cuyo objetivo es el de replicar el índice MSCI World, que incluye a más de 1.600 empresas que forman parte de los índices bursátiles de las 24 economías más desarrolladas del mundo. Para cumplir con su cometido, la cartera de este fondo estará compuesta por los títulos que componen el MSCI World en la misma proporción en la que están presentes en el índice. De este modo, su rentabilidad estará íntimamente ligada a la evolución de este índice que, al estar muy diversificado en un gran número de activos, otorga al partícipe una mayor tranquilidad en relación a cómo se comportará este fondo en el medio y largo plazo.
¿Qué Ventajas Ofrecen los Fondos Indexados?
En general, todos los productos de gestión pasiva tienen como gran ventaja frente a los de gestión activa que los costes asociados son sensiblemente menores, ya que no es tan necesaria la dedicación de gestores profesionales a la toma de decisiones de inversión.
Recuerda que en los fondos indexados se deja la evolución de la rentabilidad al comportamiento del mercado o, según el caso, al índice bursátil que replican.
Estas son algunas de las principales ventajas que tiene para un partícipe invertir en un fondo indexado:
- Sencillos de seguir. Además de ser más baratos que otros fondos de inversión al tener comisiones de gestión y de depósito menores, los fondos indexados son más fáciles de comprender para los inversores, gracias a que imitan un determinado índice. O, dicho de otro modo, los fondos indexados son ideales para cualquier inversor minorista ya que no hay que tener unos grandes conocimientos financieros para entender su evolución.
- Riesgo menor. Si bien es posible que la rentabilidad a largo plazo de un fondo indexado no alcance la de otros fondos de inversión, también es cierto que el inversor se expone a menos sobresaltos ya que el riesgo que se asume es, en principio, más bajo. En palabras de Paul Samuelson, premio Nobel de Economía, “quizás realmente hay gestores que pueden superar consistentemente al mercado: la lógica sugiere que deben existir. Pero cuesta encontrarlos.”
- Diversificación automática. Con independencia del índice al que replique, un fondo indexado ofrece una amplia diversificación a sus partícipes desde el primer momento, dado que se está accediendo a todos los valores que componen dicho índice. De este modo, cualquier posible corrección relevante en uno de los títulos probablemente se compensará con las subidas de otros, favoreciendo la protección del capital de los inversores.
- Gestión de los dividendos. La mayoría de los fondos indexados tienen la característica de ser productos de acumulación. Esto significa que, si se obtienen dividendos de las empresas en la que está invertido, el propio fondo cobra los dividendos y los reinvierte adquiriendo nuevos títulos. Desde la óptica del partícipe, esto ofrece la posibilidad de optar a una mayor rentabilidad.
Además, y según en el país en el que se suscriba, existe la posibilidad si se está invertido en un fondo indexado de cambiar de un mercado a otro sin tributar por ello, traspasando las participaciones de un fondo indexado a otro para estar siempre en el que mayores revalorizaciones presente.
Posibles Inconvenientes de los Fondos Indexados
Como cualquier producto de inversión, los fondos indexados conllevan una serie de riesgos asociados, entre los que cabe destacar:
Riesgo de pérdidas potenciales. Al replicar a un índice de referencia, si este cae, también lo hará la rentabilidad del fondo indexado. La experiencia histórica demuestra que a largo plazo, la gran mayoría de índices bursátiles suben pero en ningún caso la rentabilidad está asegurada a priori.
Riesgo geográfico. Aunque la diversificación es una de las fortalezas de los fondos indexados, es cierto que algunos de ellos replican a índices con valores que son más homogéneos, por ejemplo, desde el punto de vista geográfico. Es decir, si un fondo indexado está basado en un índice en el que la mayoría de las empresas son de un determinado país, si su mercado financiero no marcha bien es muy probable que afecte de manera relevante al comportamiento del fondo indexado.
Menor diversidad de oferta. Por regla general, existe una mayor oferta en el mercado de otras categorías de fondos de inversión dado que, tradicionalmente, han sido más demandados por los partícipes. En los últimos años, esta tendencia está cambiando y eso está permitiendo a los inversores poder elegir entre un abanico más amplio de fondos indexados.
¿Cómo Escoger el Fondo Indexado Adecuado?
El principal criterio que debemos seguir a la hora de escoger un fondo indexado y, en general, un fondo de inversión, es el nivel de riesgo que estemos dispuestos a asumir.
Si nos gustan poco las sorpresas, quizá lo más oportuno sea decantarse por un fondo que replique un gran índice bursátil de reconocido prestigio, como el S&P 500 (que se compone de las 500 empresas más grandes de Estados Unidos) o el EURO STOXX 50 (que representa a las 50 mayores compañías de la eurozona en términos de capitalización bursátil).
Si, por el contrario, pretendemos optar a una mayor rentabilidad asumiendo un riesgo más elevado, es posible que prefiramos un fondo indexado que replique un índice bursátil de una economía emergente o uno que esté referido a un sector en desarrollo.
Por regla general, existen tres perfiles de inversor según el riesgo, que son importantes de conocer antes de escoger el producto financiero en el que pretendemos invertir:
- Conservador, que prioriza la seguridad y el mantenimiento de su patrimonio antes que la rentabilidad. Por ello, opta por productos financieros con un riesgo bajo, como pueden ser los de renta fija.
- Moderado, que aboga por un equilibrio entre riesgo y rentabilidad. Este inversor aumenta en su cartera el peso de la renta variable y suele apostar por la diversificación en su cartera de inversión.
- Arriesgado, que está dispuesto a asumir un importante nivel de riesgo en la búsqueda de una rentabilidad mayor de sus inversiones. Su cartera de inversión suele tener un mayor nivel de volatilidad y tiende a incluir activos que intentan descorrelacionarse del ciclo económico y presentan un elevado potencial de revalorización.
Además del perfil de riesgo, existen otros tres elementos clave a la hora de escoger un fondo indexado, que son:
- Comisiones. Que soporten menos comisiones que otros productos financieros no significa que no tengamos que analizar en detalle las comisiones del fondo indexado que pretendemos contratar. A través del total expense ratio (TER) es posible comparar todos los gastos que soporta un fondo indexado en relación a otros.
- Liquidez. La liquidez es la capacidad que tiene un inversor de recuperar su inversión en un tiempo determinado. Es decir, que cuanta más liquidez tenga un fondo indexado, nos resultará más sencillo completar el proceso de reembolso y obtener nuestro dinero. Los fondos de inversión suelen tener un coeficiente de liquidez superior al 1% de su capital en instrumentos financieros que posibilitan una rápida recuperación de la inversión, de modo que aquellos clientes que quieran que su dinero se les reembolse lo consigan en el menor plazo de tiempo posible.
- Tracking error. El tracking error sirve para determinar la diferencia de rentabilidad que existe entre un fondo indexado y su índice de referencia. Si el fondo indexado tiene un tracking error alto, significa que no se está gestionando adecuadamente el producto, ya que no se está logrando replicar el índice de manera óptima. Aunque lo ideal es que un fondo indexado tenga un tracking error de 0, por debajo del 0,5% es un nivel aceptable.
¿Cómo Invertir en un Fondo Indexado?
Existen dos vías principales para poder invertir en un fondo indexado.
La primera opción es a través de un bróker que lo comercialice, es decir, como si fuéramos a convertirnos en partícipes de un fondo de inversión convencional. A través de una gestora o de nuestro banco de confianza es muy probable que tengamos una oferta de fondos indexados en la que podamos invertir.
La otra alternativa es por medio de un robo advisor, o, lo que es lo mismo, de un gestor automatizado de inversiones. Una de las grandes ventajas de acudir a un robo advisor es que evaluará nuestras preferencias de inversión y, en virtud de ello, trazará nuestro perfil como inversores, construyendo una cartera potencial de activos. Al apostar por la gestión pasiva, cuando sea pertinente el robo advisor rebalanceará nuestra cartera para ajustarla a nuestro perfil inversor.
¿Cuándo Invertir en un Fondo Indexado?
Aunque no existe un momento del ciclo económico en el que resulte más oportuno invertir en un fondo indexado, es cierto que este producto está especialmente indicado en momentos en los que las turbulencias en los mercados financieros son mayores.
Es decir, que si nos encontramos en una época de una elevada volatilidad, quizá lo más adecuado sea apostar por ser más precavidos, reducir la exposición excesiva a la renta variable y aumentar la diversificación de la cartera.
En este tipo de coyunturas y pensando en el largo plazo, los fondos indexados prometen a sus partícipes replicar la máxima de que el mercado financiero es, de por sí, eficiente, por lo que lo más oportuno para lograr rentabilidad es seguirlo. De este modo, si mantenemos nuestra inversión en el tiempo, seremos capaces de subirnos al tren de la recuperación cuando esta se produzca, lo que servirá para incrementar nuestra rentabilidad.
Los ETF, Otra Alternativa a Los Fondos Indexados
Además de los fondos indexados, existe otro producto de gestión pasiva que compite en popularidad con ellos, como es el caso de los Exchange Traded Funds (ETF).
Aunque ambos replican índices, los ETF son fondos que cotizan en bolsa como si de una acción se tratase, por lo que se pueden comprar y vender mientras el mercado bursátil donde cotizan esté operativo.
Desde el punto de vista fiscal, la plusvalía en un ETF tributa exactamente igual que las acciones. Además, cada vez que adquiramos o vendamos un ETF habrá que pagar por ello, con lo que el coste final para el inversor podría ser mayor que en el caso de un fondo indexado.
Conclusión
Si tienes pensado invertir a largo plazo y no eres un inversor agresivo, probablemente un fondo indexado sea un producto adecuado para ti. Invirtiendo en horizontes temporales elevados, como cinco años o más, cualquier episodio de corrección en los mercados tiende a mitigarse, por lo que un producto que se dedique a replicar un índice bursátil determinado probablemente habrá logrado una cierta rentabilidad transcurrido ese tiempo.
También tienes que tener en cuenta que, al tratarse de productos que invierten en una cesta de activos, aportan una gran diversificación, lo que contribuye de manera decisiva a mitigar los riesgos inherentes a cualquier inversión financiera.
Por todo ello, si crees que debes poner a trabajar tus ahorros pensando en el largo plazo sin exponerte a una elevada volatilidad, no lo pienses más y busca entre la oferta de fondos indexados que existe en la actualidad hasta encontrar aquel que mejor puede encajar contigo.
Recuerda que antes de contratar cualquier producto de inversión, como un fondo indexado, siempre es una buena idea recurrir a la ayuda de un asesor financiero profesional, que te ayudará a construir una cartera de inversión que se adecúe lo mejor posible a tus objetivos vitales y que responderá cualquier duda financiera que tengas.