A la hora de plantear la inversión de nuestro dinero tenemos una amplia variedad de opciones para elegir, como comprar acciones de títulos que cotizan en los mercados financieros o adquirir productos de renta fija tanto de Gobiernos y administraciones públicas como de entidades privadas.
Sin embargo, para optar a una mayor diversificación de nuestros ahorros y delegar la toma de decisiones de inversión a gestores profesionales, existen productos financieros al alcance de cualquiera de nosotros, como son los fondos de inversión y los planes de pensiones.
Si bien guardan ciertas similitudes, los fondos de inversión y los planes de pensiones también presentan importantes diferencias que es importante conocer para decidir cuál de ellos puede encajar mejor con nuestra filosofía de inversión.
En cualquier caso, el apoyo de un asesor financiero siempre será importante para solventar nuestras lógicas dudas de cara a construir una estrategia financiera que sirva para alcanzar los objetivos vitales que nos hayamos marcado a largo plazo.
A continuación, te explicamos en mayor detalle en qué consisten y en qué se diferencian los fondos de inversión y los planes de pensiones.
¿Qué es un Fondo de Inversión?
Un fondo de inversión es un instrumento financiero (denominado formalmente Institución de Inversión Colectiva) que permite a sus inversores acceder de forma colectiva a una cartera compuesta por diversos activos que son administrados por una entidad o sociedad gestora que intenta tomar las mejores decisiones de inversión. Estos activos están formados por las aportaciones de diversas personas que reciben el nombre de partícipes.
La principal característica de los fondos de inversión es que permiten a sus inversores optar a activos a los que, en solitario, con frecuencia no podrían acceder y, además, hacerlo con un importante grado de diversificación, lo que permite, por ejemplo, amortiguar las correcciones que se producen en los mercados financieros.
Otro elemento que es importante conocer sobre los fondos de inversión es que se trata de productos que son totalmente líquidos, lo que significa que podremos disponer en cualquier momento del capital que hemos invertido, recibiendo el dinero correspondiente al valor de mercado en ese momento de las participaciones que tenemos en el fondo.
Existen distintos tipos de fondos de inversión según la clase de activos en los que invierten. Por ejemplo, existen los fondos de renta fija, no tienen exposición a la renta variable; los fondos de renta variable, con una exposición a activos de renta variable hasta un máximo del 75%; o los fondos mixtos, que combinan renta fija y renta variable. Normalmente, cuanto mayor sea la exposición a la renta variable, el fondo tendrá un nivel de riesgo más elevado.
Hay, además, un importante número de subcategorías de fondos de inversión según la distribución geográfica de los activos en los que invierten, de acuerdo al sector de actividad o en base al tamaño de las empresas cotizadas.
Dentro de los fondos de inversión más conservadores, cabe destacar, por ejemplo, algunas clases como los fondos de inversión de retorno absoluto (que apuestan por intentar generar eliminando la correlación existente en los mercados financieros), los fondos de inversión garantizados (en los que se asegura la preservación del capital y una determinada rentabilidad) o los fondos de gestión pasiva, como los fondos indexados o los ETF (que replican índices bursátiles imitando la proporción en la que se encuentran representados sus distintos activos).
¿Qué es un Plan de Pensiones?
Un plan de pensiones es un instrumento de ahorro de carácter previsional pensado para el largo plazo, que tiene por objetivo generar una rentabilidad que podremos recuperar en el momento de la jubilación.
Generalmente, el plan de pensiones se nutre de las aportaciones realizadas por cada partícipe a lo largo del tiempo. Para favorecer la mayor rentabilidad posible, es importante comenzar a realizar cuanto antes aportaciones periódicas a nuestro plan de pensiones porque, de este modo, dispondremos de más dinero cuando tengamos que rescatarlo y, además, contaremos con un mayor horizonte temporal para aprovechar las ventajas del interés compuesto y generar así una rentabilidad más elevada.
Al igual que ocurre con los fondos de inversión, según el perfil del ahorrador y su tolerancia al riesgo existen diferentes tipos de planes de pensiones que se pueden suscribir en el mercado.
Existen dos grandes tipologías de planes de pensiones según quiénes los contratan: los planes de pensiones de empleo y los planes de pensiones individuales. Los planes de pensiones de empleo están patrocinados por las empresas e intentan construir junto con sus trabajadores el ahorro a largo suficiente para garantizar su tranquilidad económica en el momento de la jubilación En cuanto a los planes de pensiones individuales, son contratados directamente por las personas a título individual.
En relación a los activos en los que invierten, las clases que existen de planes de pensiones son básicamente las mismas que en el caso de los fondos de inversión.
Diferencias Operativas entre Planes de Pensiones y Fondos de Inversión
La principal diferencia entre los fondos de inversión y los planes de pensiones es la limitación que existe en el caso de los segundos para realizar operaciones de rescate de nuestro dinero.
En el caso de los fondos de inversión, es posible recuperar nuestra inversión junto con las plusvalías que se han generado en cualquier momento, vendiendo parte o la totalidad de las participaciones que tengamos.
Esto no es posible hacerlo en los planes de pensiones, dado que están diseñados para que su rescate se efectúe en el momento de la jubilación del partícipe.
En todo caso, existen algunos supuestos en los cuales de forma excepcional se puede rescatar el plan de pensiones y su importe. Entre ellos, se encuentran el desempleo de larga duración, la incapacidad laboral permanente, la existencia de una dependencia severa o gran dependencia, la enfermedad grave o el fallecimiento del titular.
Es decir, que a pesar de que los planes de pensiones y los fondos de inversión tienen un funcionamiento similar, los planes de pensiones son instrumentos de inversión que tienen una finalidad, la de ahorrar para complementar la pensión de jubilación, mientras que los fondos de inversión son más versátiles y pueden utilizarse como un vehículo de inversión que permita hacer frente a diferentes objetivos, no solo la jubilación.
Diferencias Fiscales entre Planes de Pensiones y Fondos de Inversión
Otra importante diferencia entre los fondos de inversión y los planes de pensiones radica en la fiscalidad. Las restricciones a la liquidez de los planes de pensiones tienen como contrapartida un ventajoso tratamiento fiscal de las aportaciones realizadas a lo largo de cada año. Estas aportaciones se pueden desgravar cuando se presenta la declaración del IRPF a través de una reducción de la base imponible.
Ahora bien, en países como España la cantidad que se puede deducir se ha visto recortada en los últimos años por parte del Gobierno. En el caso español, la aportación máxima anual que puede hacer cada persona a su plan de pensiones individual es de 1.500 euros o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas, si este importe es inferior.
En cambio, en los planes de empresa la aportación anual máxima desgravable es de hasta los 8.500 euros. Además, la regulación permite que los planes de empresa sean compatibles con los planes individuales, de manera que quien tenga las dos modalidades contratadas puede deducir conjuntamente sus aportaciones hasta 10.000 euros.
Por su parte, en los fondos de inversión las cantidades aportadas no generan derecho a deducción. A cambio, no tienen las restricciones de aportaciones máximas anuales, ya que cada partícipe puede aportar al fondo de inversión la cantidad que desee sin ningún tipo de limitación.
En cuanto a la forma en que tributan, aunque fondos y planes de pensiones están exentos de carga impositiva hasta el momento del reembolso, cuando se retira el dinero se tributa por conceptos diferentes. Los planes de pensiones lo hacen como rentas del trabajo a través del IRPF, mientras que los fondos de inversión lo hacen como incremento del patrimonio.
En el caso de los fondos de inversión, los porcentajes que se aplican van desde el 19% para beneficios de hasta 6.000 euros hasta el 23% para quienes consigan rendimientos de más de 50.000 euros por este concepto.
De todos modos, dado que la calidad de este tipo de productos suele ser variable, es recomendable consultar con un asesor financiero antes de realizar cualquier operación o de tomar decisiones respecto a la forma del rescate del fondo.
Otras Diferencias a Considerar
Para concluir nuestro artículo hablamos ahora de algunas otras diferencias que conviene considerar a la hora de valorar si nos conviene un fondo de inversión o bien un plan de pensiones.
A medida que se acerca la edad de jubilación generalmente los gestores optan por fondos de inversión para sus planes de pensiones más conservadores y con menos nivel de riesgo, precisamente por el factor tiempo y riesgo que venimos comentando.
Otra cuestión a considerar es el procedimiento de entrada en los fondos que, como hemos mencionado ya, se produce mediante compra o venta directa de ellos. En el caso de los planes de pensiones, estas entradas se ejecutan mediante las aportaciones periódicas que podamos ir realizando, que incluso en algunos casos son obligatorias con carácter mensual y por ciertas cantidades. Algo que sin duda supone otro problema para gestionar nuestra libertad financiera de forma adecuada.
En Conclusión
Aunque durante mucho tiempo los planes de pensiones fueron una interesante herramienta para ahorrar de cara a nuestra jubilación y obtener con ellos interesantes rendimientos fiscales, los diferentes gobiernos han ido modificando la legislación y han dejado a este tipo de productos sin buena parte de las ventajas con las que contaban anteriormente.
Si a ello le sumamos el hecho de las dificultades que implica rescatar ese dinero en caso de necesidad o bien la rigidez con la cual suelen generar sus inversiones, lo cierto es que estos planes de pensiones no tienen el atractivo que antaño a la hora de gestionar un ahorro a largo plazo.
Por tanto, si tienes la capacidad de administrarte adecuadamente y no recurrir a ese dinero en caso de que no sea estrictamente necesario, seguramente los fondos de inversión puedan constituir una mejor alternativa para ti a la hora de gestionar tus ahorros y obtener rentabilidades interesantes bien de cara a la jubilación o cualquier otra circunstancia.